Tema sanitat digital. Resum o no sap quina es la realitat que crec que si o viu en el pais de les maravelles. podeu lleguir-la la veritat es que tinc sensació de cansament porto 10 anys dient que l'unic nex d'unió entre totes les histories cliniques ha de ser el DNI i per primera vegada un Ministre de l'estat esta d'acord amb mi, segona ja varem dir amb en Ramon Espasa (si el exconseller de PSUC)que s'havia de aprofitar la llei del medicament per normalitzar la recepta privada, be dons tambe va estar d'acord en Soria per tant intentare presentar una moció perque en la propera reforma de la llei aprofitant la "recepta" d'infermeria es faci.
Pero estic tant cansada de propis i estranys!
Bon dia a tots i bon cap de satmana
Os deixo la compareixença
B O R R A D O R
COMISIÓN DE SANIDAD Y CONSUMO
Sesión celebrada el miércoles, 25 de febrero de 2009
Se abre la sesión a las dieciséis horas y treinta minutos.
El señor PRESIDENTE: Buenas tardes, se abre la sesión.
Primer punto del orden del día: Aprobación de las actas de las sesiones anteriores celebradas los días 15 de diciembre de 2008 y 10 de febrero de 2009. Segundo punto del orden del día: Comparecencia del Ministro de Sanidad y Consumo, don Bernat Soria Escoms, a petición propia, para informar sobre los proyectos estratégicos del Ministerio en materia de sanidad electrónica: historia clínica digital común, receta electrónica, tarjeta sanitaria y nodo común de información del Sistema Nacional de Salud.
Señor ministro, como no puede ser de otra manera, es usted muy bienvenido a esta Comisión. Siempre es una alegría para todos tenerle entre nosotros. Tiene usted la palabra.
El señor MINISTRO DE SANIDAD Y CONSUMO (Soria Escoms): Muchas gracias, señor presidente. Buenas tardes, señorías.
Comparezco ante la Comisión de Sanidad y Consumo del Senado como respuesta al compromiso que adquirí ante esta Cámara el pasado 30 de junio, momento en el que les comuniqué mi intención de dar respuesta e información sobre los diferentes proyectos del programa de trabajo del Ministerio y con especial énfasis sobre aquellos que, como ocurre con la historia clínica digital, constituyen uno de los grandes pilares de nuestras líneas de actuación en esta Legislatura.
Las tecnologías de la información están cada vez más extendidas en el sistema sanitario y se han convertido en una herramienta habitual en su funcionamiento cotidiano. Cerca del 65 por ciento de los centros de salud en atención primaria en nuestro país ofrecen a los ciudadanos cita a través de Internet. Son 21 los millones de ciudadanos los que tienen a su disposición este servicio. Un 95 por ciento de los centros disponen de algún tipo de solución que permite realizar y gestionar las prescripciones a través de medios telemáticos donde reciben atención cerca de 40 millones de ciudadanos.
En el nivel administrativo, las tecnologías de la información y la comunicación ayudan a diversificar los canales de comunicación que ya no son solamente presenciales o telefónicos, sino que van incorporando telecomunicaciones automáticas cada vez más interactivas entre los ciudadanos y la administración sanitaria.
En cuanto al nivel clínico el uso de las nuevas tecnologías se está generalizando de manera clara. La historia clínica, electrónica o digital es ya una realidad en el 96 por ciento de los centros de atención primaria y su implantación avanza decididamente en los hospitales del Sistema Nacional de Salud. La práctica totalidad de los centros de atención especializada y los centros de salud se encuentran conectados a sus respectivas redes corporativas a través de anchos de banda superiores a 512 kbps por segundo. Y las aplicaciones de ayuda al diagnóstico son ya una herramienta de amplio uso.
La prescripción electrónica de recetas está fuertemente implantada en atención primaria y la dispensación electrónica de las mismas en las farmacias es una realidad en varias comunidades autónomas y se plantea como un objetivo cercano en todos los servicios de salud.
Son ya cerca de 5.500 profesionales de atención primaria los que disponen de dispensación electrónica de la receta y siete millones de ciudadanos los atendidos en centros de salud que ofrecen este servicio. Pero, sin duda, el elemento nuclear es la historia clínica digital que debe integrar la información clínica y de gestión relevante para el profesional sanitario o los diferentes profesionales que intervengan sobre un mismo paciente, fruto de sus observaciones y decisiones a lo largo del proceso existencial.
Del mismo modo, debe permitir la gestión de la información sustancial en cada proceso con una visión integrada del mismo. Por ello, la historia clínica y digital no debe entenderse sólo como un mecanismo de almacenamiento y recuperación de datos, sino también como un elemento de relación entre los diferentes profesionales y entre estos y los pacientes a lo largo de todo el proceso asistencial.
Para extender esta filosofía al conjunto del Sistema Nacional de Salud la Ley de Cohesión y Calidad del Sistema Nacional de Salud y la Ley de Autonomía del Paciente establecen la necesidad de vincular entre sí la información clínica personal que de un mismo ciudadano puede existir en diferentes comunidades autónomas.
Al Ministerio de Sanidad y Consumo se le encomienda el establecimiento de los mecanismos funcionales y tecnológicos que hagan posible esa vinculación. Como sin duda conocen sus señorías, el proyecto de historia clínica digital proporciona un instrumento diseñado para permitir el acceso electrónico a la información relevante del ciudadano desde cualquier centro del sistema sanitario público cuando este precisa ser atendido desde cualquiera de los centros y servicios que se integran en el sistema nacional de salud.
Es un reto de innovación con un gran atractivo técnico y de honda transcendencia funcional para el conjunto del sistema que se traducirá en que los ciudadanos que reciben asistencia sanitaria y los profesionales sanitarios de nuestro país percibirán sin duda un antes y un después de su implantación. No podemos olvidar que en el Sistema Nacional de Salud, la cohesión, la coordinación y la sostenibilidad deben guiar los proyectos de innovación sanitaria.
Los esfuerzos que los servicios de salud regionales están realizando en el campo de la historia clínica digital proporcionan unos beneficios en la atención sanitaria que ya son perceptibles dentro de cada comunidad autónoma y que no deben circunscribirse localmente.
Por el contrario, hay que conseguir ampliar su disponibilidad a favor de la calidad asistencial y la cohesión del sistema sobrepasando los límites geográficos de cada comunidad autónoma, de la misma manera que hacen los ciudadanos en su vida diaria cuando se desplazan.
Las innovaciones, tan relevantes como la historia clínica digital, hay que sacarles toda la rentabilidad posible. Deben llegar a todos los ciudadanos en cualquier circunstancia o localización haciendo realidad la equidad y la universalidad de la sanidad pública. Esa es una responsabilidad que tenemos los poderes públicos y así lo ha entendido este ministerio.
Creemos que el proyecto de historia clínica digital, que fue consensuado con las comunidades autónomas en el Consejo Interterritorial del 10 de octubre de 2007, cumple con dicho finalidad. El proyecto tiene dos valores esenciales: mejorar la calidad asistencial poniendo a disposición de los profesionales los datos de salud relevantes de las personas que necesiten asistencia en sus desplazamientos fuera de su comunidad autónoma y proteger el derecho de los ciudadanos a la intimidad con el apoyo de las tecnologías de la información y la comunicación.
La historia clínica digital o historia clínica electrónica del Sistema Nacional de Salud estará formada por todos aquellos conjuntos de datos clínicos que recogen la información relevante para la atención sanitaria, lo que aporta al ciudadano una mayor garantía de calidad en la asistencia fuera de su entorno geográfico habitual.
Desde esta perspectiva la historia clínica digital está conformada por los siguientes documentos de información clínica: informe clínico de alta, informe clínico de consulta externa, informe clínico de urgencias, informe clínico de atención primaria, informe de cuidados de enfermería, informe de resultados de pruebas de imagen, radiodiagnóstico, medicina nuclear, informe de resultados de pruebas de laboratorio, informe de resultados de otras pruebas diagnósticas y la historia clínica resumida.
Su implantación podrá a disposición del ciudadano y de los profesionales que le atienden en ese momento una valiosa herramienta clínica que, independientemente de la comunidad autónoma que custodie los datos del paciente, permitirá actuar utilizando el conocimiento clínico preexistente sobre el mismo, lo que repercutirá positivamente en la calidad asistencial.
Para ello, desde el Ministerio de Sanidad y Consumo se ha realizado durante los dos últimos años la definición de los criterios de normalización de los documentos clínicos para el Sistema Nacional de Salud, especialmente el conjunto mínimo de datos de los informes clínicos y la historia clínica resumida, como elementos facilitadores de la interoperabilidad en el Sistema Nacional de Salud y la homogeneidad de los contenidos ofrecidos a pacientes y profesionales.
Ha sido necesaria la adopción de acuerdos para la interoperabilidad, normalización de la información y sistemas de seguridad, en los que la Agencia de Calidad del Sistema Nacional de Salud y todas las comunidades autónomas, sin excepción, han trabajado con la participación de expertos designados por ellas. También han participado más de cien profesionales designados por más de 30 sociedades científicas de ámbito nacional y una participación muy relevante de los ciudadanos a través de varias de sus asociaciones.
En este momento nos disponemos a iniciar una experiencia piloto en este proyecto con la participación de diez comunidades autónomas, que en los próximos meses irán incorporando paulatinamente esta solución en algunos de sus centros en fase de pruebas. Estas son: Andalucía, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, La Rioja y Murcia.
Respecto al apoyo económico a este proyecto, hay que resaltar que el Gobierno de la nación, a través del Plan Avanza, ha hecho una decidida apuesta por extender las TIC –las tecnologías de la información y la comunicación- en distintos ámbitos: de las empresas a los hogares, de los servicios públicos al sistema educativo y de las administraciones a la investigación.
En el sector de la salud esta iniciativa se concreta en el Proyecto Sanidad en Línea, que ha estado dotado con 252 millones de euros para el periodo 2006-2008. De ellos, 141 millones provienen de la Administración central y 111 de las comunidades autónomas.
El Plan Avanza, que complementa los esfuerzos desarrollados por las propias comunidades autónomas, incluye acciones, fundamentalmente en cuatro capítulos: primero, la incorporación de todas las comunidades autónomas a la base de datos de población protegida del Sistema Nacional de Salud merced a la tarjeta sanitaria individual, que permite la identificación personal de cualquier ciudadano como usuario del Sistema Nacional de Salud desde cualquiera de los servicios de salud. Segundo, el apoyo a la implantación de la historia clínica electrónica, que todas las comunidades ya venían realizando a través de sus propios proyectos. Tercero, la puesta en marcha de la historia clínica digital interoperable en el Sistema Nacional de Salud y, por último, la extensión de los sistemas de prescripción y dispensación electrónica de medicamentos, también llamados receta electrónica, junto con el fortalecimiento del nodo central del Sistema Nacional de Salud, situado en el Ministerio de Sanidad y Consumo, como soporte y garantía que nuestros pacientes y profesionales requieren y que proporciona la capacidad de interoperar desde estos sistemas.
Respecto a este último punto, el Proyecto Sanidad en Línea ha permitido ampliar la capacidad del nodo central del Sistema Nacional de Salud, situado en el Ministerio de Sanidad y Consumo, crear un centro de respaldo en la actualidad plenamente operativo y llevar a cabo un sistema de gestión de seguridad de la información que recientemente ha recibido la certificación ISO 27.001 por parte de Aenor. Esto convierte el nodo y la intranet sanitaria en la primera infraestructura de la Administración General del Estado certificada con la ISO 27.001, la que da un nivel más alto de seguridad. Todo ello garantiza que sea posible, seguro y eficaz el intercambio de información sanitaria vinculada al ciudadano entre comunidades autónomas.
En el ámbito autonómico, el Programa Sanidad en Línea ha permitido ofrecer una inversión adicional a las comunidades autónomas para continuar avanzando hacia la integración de la información clínica asociada al ciudadano.
Desde el punto de vista de la infraestructura esto se ha traducido en un apreciable refuerzo de los servicios de salud de las comunidades autónomas, con la instalación de más de 60.000 nuevos ordenadores en más de 6.000 centros sanitarios, con 33,5 millones de personas beneficiadas y 252.941 profesionales involucrados. Ello ha supuesto también un importante esfuerzo de todas las administraciones implicadas, esfuerzo que es necesario mantener para seguir avanzando en el proyecto. Por ello está previsto lanzar en 2009 una nueva fase del Programa Sanidad en Línea en el contexto del Plan Avanza 2, para impulsar el desarrollo del Proyecto Historia Clínica Digital.
Debemos seguir trabajando en esta línea en los próximos años, de modo que cuando hayamos conseguido las principales metas, las formas de relación entre profesionales y pacientes, entre ellos y las administraciones sanitarias y entre las propias administraciones, habrán experimentado un cambio muy profundo. Los pacientes van a poder acceder por vía electrónica, a través de sistemas seguros, a los datos resumidos más relevantes de su historia clínica, así como desde qué centros y servicios se ha accedido a esta información que les atañe.
Cuando se desplacen a otra comunidad distinta de la suya, el médico o enfermera que ahí les atienda podrá acceder a un resumen actualizado de los datos más importantes de su historia clínica y a los resultados de las pruebas diagnósticas realizadas. La prescripción de medicamentos y la dispensación en las oficinas de farmacia será más cómoda e inteligible. La información a disposición de pacientes, profesionales sanitarios y gestores habrá mejorado tanto en calidad como en oportunidad. Se decidirá antes y, sobre todo, se decidirá mejor.
El Ministerio de Sanidad y Consumo celebró el pasado mes de diciembre el primer foro de historia clínica electrónica del Sistema Nacional de Salud, que contó con la asistencia de más de 400 especialistas en la materia, entre profesionales técnicos responsables de sistemas de información, responsables sanitarios de las comunidades autónomas y empresas tecnológicas, entre otros. En este foro se presentó la estrategia que va a permitir que los contenidos anotados en las historias clínicas en las diferentes lenguas oficiales en el Estado español puedan ser entendidos por quien tenga autorización para conocer su contenido, y esa estrategia consiste en adoptar sistemas internacionales de normalización semántica que realizan la traslación de conceptos previamente bien establecidos a diferentes idiomas y permiten su extensión a las cuatro lenguas cooficiales de España.
Para ello el Sistema Nacional de Salud ha iniciado ya los trabajos para dotarse y desarrollar estos instrumentos semánticos. Entre ellos, ya ha sido aprobada la incorporación de España a la International Health Terminology Standarization Development Organization, en la que hoy ya se integran 10 países del mundo que van a la cabeza en la implantación en sus sistemas sanitarios del Snomed-CT, que es la terminología sanitaria estandarizada más ampliamente utilizada en el mundo. Ello faculta al Ministerio de Sanidad y Consumo para el desarrollo y suministro de esta herramienta en España.
Pero si algo singulariza el Proyecto de Historia Clínica Digital es el liderazgo que España está ejerciendo en la implantación de este sistema. España ha venido trabajando en los últimos dos años dentro del grupo eHealth-2010, de la Comisión Europea, en dos importantes iniciativas para le mejora, a través del uso de las TIC, de la seguridad y calidad de la atención que se dispensa a las personas cuando viajan o residen en algún otro Estado miembro de la Unión Europea: La recomendación sobre interoperabilidad transfronteriza de los sistemas de historia clínica digital, y el proyeto epSOS (European patients-Smart Open Services).
Junto con otros once Estados miembros: Austria, Suecia, República Checa, Alemania, Dinamarca, Francia, Grecia, Italia, Holanda, Eslovaquia y Reino Unido, y la participación de tres comunidades autónomas españolas: Andalucía, Castilla-La Mancha y Cataluña, el Ministerio de Sanidad y Consumo desarrolla el proyecto epSOS, que constituye el primer paso para hacer frente a las dificultades existentes en la actualidad. Dificultades como las que plantean a los profesionales sanitarios de la Unión la atención de ciudadanos europeos que requieren asistencia sanitaria fuera de su país.
Situaciones, como la obtención de un medicamento esencial que el paciente ha agotado, olvidado o extraviado, la comunicación de detalles sobre su estado de salud al personal sanitario que se expresa en distinta lengua o la prescripción de tratamientos dirigidos a resolver un problema de salud nuevo con escaso o nulo conocimiento de la historia de salud previa del paciente, son ejemplos de las que esta iniciativa pretende dar respuesta.
La finalidad del proyecto es, pues, definir y realizar un pilotaje en 2010-2011 de intercambio de información clínica (Historia Clínica Resumida y Receta Electrónica), de aquellos ciudadanos europeos que precisen atención sanitaria en otro de los Estados miembros.
Este proyecto cuenta con un presupuesto mínimo comprometido de 22 millones de euros para los próximos tres años, financiado hasta 11 millones de euros por la Comisión Europea a través del programa para la competitividad y la innovación (Cip), y el resto por los participantes en el mismo.
El proyecto tratará de garantizar la compatibilidad de los diferentes sistemas de historia clínica electrónica, con independencia de la lengua utilizada y su orientación tecnológica, sin obligar a la adopción de un sistema único en toda Europa.
Gracias a ello, los profesionales sanitarios podrán acceder electrónicamente en su propia lengua a los datos esenciales de un paciente de otro país que utiliza diferentes tecnologías y sistemas. También permitirá a las farmacias dispensar recetas expedidas por otros Estados miembros, de manera que los pacientes puedan continuar su tratamiento de forma segura fuera de su país.
España aporta a este proyecto, además de la experiencia de sus sistemas ampliamente implantados de historia clínica electrónica y receta electrónica, haber logrado un consenso profesional e institucional sobre los contenidos y la arquitectura funcional y tecnológica de la historia clínica resumida, tal y como ha sido definida en el proyecto para el Sistema Nacional de Salud, y la experiencia de intercambio que fruto de los resultados del pilotaje de la historia clínica digital del Sistema Nacional de Salud están próximos a ser una realidad.
A través de sus técnicos y representantes, España tiene una participación muy activa y un liderazgo reconocido en este proyecto, en el que dirige tres de los paquetes de trabajo más importantes del programa, como son el de receta electrónica, modelo común de historia resumida, y definición de los pilotajes.
La participación de España es estratégica porque tiene sinergias indiscutibles con los trabajos ya realizados en el proyecto de historia clínica digital del Sistema Nacional de Salud y las acciones ya realizadas en la implantación de la receta electrónica; es decir, el Estado español desempeña en este proyecto un papel relevante que se sustenta en la amplia experiencia que nuestro Sistema Nacional de Salud puede aportar, tanto en la implantación de la historia clínica electrónica como en receta electrónica; de hecho, los servicios de salud de las comunidades autónomas han desarrollado desde principios de los años noventa diferentes iniciativas orientadas a implantar y extender la historia clínica electrónica en toda su red asistencial, que hoy está cerca de alcanzar el cien por cien en los dispositivos y centros de atención primaria, como ya he informado a sus señorías al principio de mi intervención.
En lo que se refiere a receta electrónica, España es el país europeo que puede ofrecer el mayor volumen de ciudadanos que tienen a su disposición este servicio ya implantado. Andalucía es la comunidad pionera en esta implantación, pero Baleares también está en fase de implantación avanzada, y la mayoría de las comunidades autónomas ha iniciado ya este camino.
Hay que recordar que, como ya se ha comentado, el Ministerio de Sanidad y Consumo ha venido trabajando desde 2006 con los profesionales designados por más de 30 sociedades científicas y asociaciones de ciudadanos en una primera fase, y con todos los servicios de salud de las comunidades autónomas después, hasta alcanzar un consenso acerca de cuáles deben ser los contenidos esenciales que deben ser accesibles para una adecuada asistencia sanitaria.
Estos acuerdos incluyen haber definido la estructura del patient summary español, un consenso acerca de los contenidos mínimos de la historia resumida del paciente, así como formatos de todos los informes clínicos intermedios que darán uniformidad a los que sean utilizados por todos los servicios de salud. Además, incluye una definición de los requerimientos funcionales y de seguridad que ha de cumplir este sistema de intercambio.
Un acuerdo de esta naturaleza, que implica a profesionales, pacientes y autoridades sanitarias nos da una gran fuerza a la hora de trabajar con el resto de países del proyecto europeo. Además, el hecho de disponer de un sistema seguro de comunicaciones propio del Sistema Nacional de Salud nos coloca en situación de ventaja, por cuanto la comunicación con los otros país de la Unión Europea se ha de realizar a través del nodo nacional situado en el Ministerio de Sanidad y Consumo que, a su vez, interactúa con todos los nodos de las comunidades autónomas.
La identificación de los usuarios y pacientes, otro de los requisitos críticos de este proyecto, es un servicio más que presta dicho nodo del Sistema Nacional de Salud a través de la consulta a la base de datos de la tarjeta sanitaria del Sistema Nacional de Salud.
Hay que señalar igualmente que varias empresas españolas forman parte del proyecto, aportando tecnología utilizada en los desarrollos realizados en nuestro país. Quizá, en reconocimiento al esfuerzo que nuestro país ha realizado en este campo, la Comisión Europea ha decidido que España vuelva a acoger la organización de la conferencia ministerial de alto nivel sobre e-Health.
Es la segunda ocasión en cuatro años en la que España acogerá esta reunión, a la que optan los 27 países de la Unión Europea; el evento se celebrará en Barcelona del 15 al 18 de marzo de 2010. La organización del acto correrá a cargo del Ministerio de Sanidad y Consumo, la Consejería de Salud de Cataluña, y la Comisión Europea. Entre los contenidos que se tratarán en la reunión de alto nivel destacan los avances en historia clínica digital y receta electrónica, entre otros.
El desarrollo de la historia clínica digital, como comprobarán sus señorías, es un proyecto en el que el Ministerio de Sanidad y Consumo está poniendo mucho empeño; un proyecto que aporta liderazgo europeo a nuestro país; y un proyecto con el que se aumentará la seguridad del paciente porque se evitarán errores debidos a la toma de decisiones con información incompleta o difícilmente inteligible; disminuirá la repetición de pruebas diagnósticas y procedimientos, al estar disponibles los resultados de los ya realizados; se ahorrarán tiempo y molestias a los pacientes; y aumentarán las oportunidades de formación de profesionales.
Actualmente, la historia clínica digital del Sistema Nacional de Salud ha finalizado la implementación de los sistemas de interoperabilidad. Dos comunidades autónomas llevarán a cabo en los próximos meses un estudio piloto, con intercambio de información clínica de pacientes reales para su atención sanitaria por profesionales sanitarios.
A esta experiencia se sumarán progresivamente ocho comunidades autónomas más antes de que finalice este año. La experiencia extraída de este pilotaje permitirá mejorar el sistema para iniciar su implantación a partir de 2010.
Todo ello no ocurrirá sin esfuerzo. Será preciso dotarse de nuevos recursos y mantener un estilo de cooperación entre todos los agentes del Sistema Nacional de Salud, que en este proyecto de historia clínica digital está siendo ejemplar.
Hay que aprender de otros, adaptar, probar, corregir y volver a probar. Esto exige esfuerzo y compromiso de las autoridades sanitarias, de los gestores y de los profesionales, en beneficio de todos pero, sobre todo, de los pacientes.
Nuestra convicción es que si trabajamos juntos y lo hacemos bien aumentarán la cohesión, la calidad y la eficiencia del sistema. De ello saldrán beneficiados los pacientes, destinatarios últimos y principales de todos los avances asistenciales que les he relatado en esta intervención.
Muchas gracias por su atención, señorías.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.
Turno de portavoces.
Por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, tiene la palabra la senadora Aleixandre.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Gràcies, senyor president.
Benvingut, senyor ministre a aquesta comissió. Señoría, usted o yo vivimos en mundos distintos. Suelo ir al hospital cada semana, y también cuando tengo algo de tiempo. Lo que usted nos ha dicho me ha parecido maravilloso pero alejado por completo de la realidad.
Desde los años noventa llevo luchando por la historia clínica única, es decir, defensora a ultranza. Hace solo cuatro meses se peleaban en la cafetería dos informáticos acerca de qué número de tarjetas sanitarias debe haber, y, como actualmente hay dos distintas, han decidido que quizá sea necesaria una tercera. Imagínese usted, esto ocurre dentro de nuestro hospital, donde hay una de primaria, la tarjeta sanitaria -que, por cierto, es única y exclusivamente para Cataluña-, y otra del hospital; y como nadie quiere ceder, vamos a añadir una tercera; yo les dije que si estaban locos, porque llevan ya cinco años peleándose por lo mismo, parece mentira. Y es que esta es una discusión de la que yo fui protagonista ya cuando estaba en el laboratorio de Girona –no sé si lo saben, pero en Girona tenemos un laboratorio central, por decirlo de alguna manera, para toda la primaria y la hospitalaria-, donde exigíamos a todos que nos pusiesen un solo número de historia clínica. Fue imposible y si preguntabas a cualquier secretaria decía: Hay pacientes que tienen tres o cuatro y de cuando en cuando, cuando tenemos un rato de tiempo, las unificamos. Luego imagine usted lo lejos que estamos de la historia clínica.
Me gustaría que nos diese más información sobre esta historia clínica ideal de la que usted habla. He encontrado a faltar, por ejemplo, el informe clínico del especialista porque el alta es hospitalaria, y cuando se refiere a las consultas externas supongo que hablaba del especialista en consultas externas. En cuanto a asistencia primaria, enfermería, pruebas diagnósticas, laboratorio…, muy bien, perfecto. Hace años que intentamos pasar los datos del laboratorio de un sitio a otro y casi lo hemos conseguido, entre otras cosas por lo que le he dicho, porque en nuestra información interna tenemos dos o tres números y se van alternando uno y otro.
En segundo lugar, la receta electrónica. Todavía peor. Por suerte o por desgracia, en Girona una farmacia que yo conozco bien ha sido plan piloto y lo primero que tengo que decir es que están hasta el gorro –por decirlo de alguna manera- de todos los cortes informáticos que se suceden semanalmente. Y es que no sé si usted sabe que la receta electrónica en Cataluña es distinta a la del resto de España, o al menos distinta de la de Extremadura o Andalucía. En Cataluña el usuario llega con su tarjeta electrónica, el farmacéutico introduce los datos de una manera o de otra en el ordenador, se llama al ordenador central del Servei Català de la Salut, este devuelve la receta electrónica y a partir de este punto la farmacia puede suministrar los medicamentos dentro de los días establecidos al efecto; luego, si no tengo mal entendido, hay que pinchar cada vez y cada vez hay que conectar con el ordenador central. Sin embargo, y dado que nuestra comunidad recibe personas de toda España en vacaciones, cuando nos llegan de Andalucía traen una tarjeta electrónica –que es como una VISA- con la que se entra en el ordenador, este la lee –cosa mucho más coherente, quizá no sea tan perfecta como pretendíamos en Cataluña, pero tal vez sea este el problema- los medicamentos que están recetados y los suministra. Pero eso no lo podemos hacer en Cataluña porque no tenemos lectores para estas tarjetas, es imposible; lo único que podemos hacer en Cataluña es lo que le he dicho, y además solamente en las zonas donde se está haciendo el plan piloto, que, por cierto, son el Baix Ebre y Girona -en Barcelona no se han atrevido; supongo que los farmacéuticos de Barcelona se van a poner en pie de guerra el día que les digan cómo hay que hacerlo y que cuando conecten con la central todos los farmacéuticos de Cataluña puede ser una locura.
Y le digo todo lo anterior estando totalmente de acuerdo y siendo de las personas que más ha luchado, precisamente porque nuestro laboratorio necesitaba una sola historia clínica. Estábamos hartos de repetir parámetros del mismo paciente que se había hecho hacía cuatro días en la primaria, luego en el hospital y posteriormente los volvían a pedir cuando se daba de alta; veíamos que esta repetición era inútil, repetición además que podía suceder que no diese los mismos resultados, con lo cual los que quedábamos mal éramos nosotros -entre otras cosas porque usted sabe que la variabilidad biológica es importante, pero igual ¿? alguien no se acordaba de ello, con lo cual todavía era peor-.
Por tanto, soy defensora de la historia clínica centralizada, de la historia clínica única, ¡pero la realidad está tan lejos! Por ejemplo, uno de los problemas que tuvimos cuando intentamos implantar la historia clínica en nuestro hospital fue que cada uno de los médicos quería tener una parte de la historia clínica propia -y lo entendíamos- para poner una serie de anotaciones personales sobre el paciente que no querían que otros facultativos vieran. ¿Por qué? Sencillamente porque podían ser del tipo: me parece que este paciente tiene no sé qué, creo que me engaña, es posible tal cosa…, en definitiva, anotaciones personales, muy personales. El médico nos decía que quería que esas notas fueran suyas y nosotros dijimos que estábamos de acuerdo y que había que habilitar una parte personal en esta historia clínica. Pero a ello hay que añadir las luchas –que usted conoce perfectamente- de “Este paciente es mío”. Yo he tenido guerras intensísimas, por ejemplo, entre los resultados de endocrinología y ginecología: “La paciente es mía”. ¿De quién era? Yo siempre decía: Del médico de cabecera, que es el único que la encuentra en la cafetería y en la panadería cada día –pero esta es otra historia-. En definitiva, quiero decir que, siendo defensora totalmente, usted nos ha pintado un panorama que a mí me ha dejado sorprendida, un panorama maravilloso pero que no creo que esté cerca de la realidad, ni mucho menos.
El problema que tenemos normalmente es que nuestras autoridades sanitarias -y nuestra consellera es especialista en el tema, ahora ya no habla con ninguno de nosotros- no se enteran de lo que pasa de verdad. Nuestra consellera se entera cuando le dicen que todo va bien, y cuando alguien le dice “Tienes un problema”, como el otro día le decía yo, contesta: No es verdad. Es decir, ni tan siquiera pregunta cuál es el problema, contesta directamente que no es verdad, con lo cual solo me quedó decir: Vale, si no quieres enterarte, no te enteres. Yo tengo la sensación de que esto está pasando, que muchas de las autoridades sanitarias viven en un mundo que no existe. Si bajaran al hospital de cuando en cuando y escucharan un ratito con la bata puesta a lo mejor se enterarían de que todo esto es maravilloso pero que está muy lejos de la realidad –aunque, por cierto, todos desearíamos que estuviera cerca-.
Por todo ello me gustaría que nos diese información sobre cómo es la historia clínica en las distintas comunidades, qué es lo que contiene y cuál será la forma de esta interoperabilidad de la que usted habla y que nos parece maravillosa. Asimismo, hasta hace poco en el hospital se utilizaban los sistemas CRB y Apache, pero me ha parecido que usted ha hablado de otra nueva nomenclatura que para mí era desconocida –no sé si los clínicos que hay aquí están mucho más enterados, pero repito que hasta ahora utilizábamos CRB y Apache en nuestro hospital-. Es posible que haya que pasar a otra, pero eso significa mucho tiempo y personas que lo hagan, porque hay que digitalizar todas las historias clínicas, las repetidas…, en definitiva, una labor ingente en la que podemos tener problemas a pesar de toda la tecnología.
En conclusión, necesitaría saber cuál será el nexo de unión entre todas las historias clínicas. Nosotros habíamos hablado incluso del DNI, lo que supondría que al nacer una criatura habría que darle un DNI, pero quizá sería la única forma porque todos los otros números no son posibles. Solución para que fuera el DNI: una orden ministerial por la cual cuando un niño nazca y le vayan a registrar se le dé un DNI –a nosotros nos parece que sería una opción-. Y le digo todo esto para que vea si llevamos tiempo dándole vueltas a esta cuestión, porque las otras opciones no las vemos posibles: el nombre, imposible, impensable, y el CIP, si en cada comunidad es distinto, tampoco será forma.
La sanidad está traspasada y cuando se traspasa pueden ocurrir estas cosas. Nuestro catálogo de medicamentos es de Cataluña, no se acepta ni tan quiera el central, y se acepta el central cuando Cataluña lo acepta, pero mientras el único catálogo que vale para Cataluña es el de Cataluña –cosa que estoy dispuesta a defender cuando usted quiera-, aunque, claro, la interoperabilidad es otra historia.
Podría continuar pidiéndole que nos enseñara no solamente con palabras, sino con imágenes y con datos técnicos, cómo quieren hacerlo, porque la verdad es que nos interesaría muchísimo saber hacia dónde vamos y qué es lo que tenemos que aportar para que nuestra sanidad llegue a este mundo maravilloso que usted nos acaba de describir. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora.
Por el Grupo Parlamentario Socialista, tiene la palabra el senador Pedro Villagrán.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Gracias, presidente.
Muchas gracias, ministro, por su disertación ante esta comisión y le traslado la bienvenida más cordial en nombre del Grupo Parlamentario Socialista y nuestro agradecimiento por esta comparecencia. Igualmente le felicito por su intervención, donde ha puesto de manifiesto una situación más que satisfactoria en la que se encuentra en la actualidad la prescripción electrónica de las recetas, la historia clínica digital, la tarjeta sanitaria y el modo de organización telemático del Sistema Nacional de Salud.
Como usuario del Sistema Nacional de Salud, como senador y como miembro del partido que apoya al Gobierno me siento orgulloso de los importantes avances tecnológicos que se han desarrollado en estos últimos años en el Sistema Nacional de Salud, que han mejorado las condiciones de trabajo de los profesionales, que han optimizado la relación médico-enfermo del sistema, que han controlado el gasto farmacéutico y han incrementado la coordinación entre los distintos niveles de la atención clínica y, como consecuencia, mejoran la calidad asistencial del paciente.
Nos ha sorprendido enormemente la intervención de la senadora Aleixandre (La señora Aleixandre i Cerarols: Para variar.), que parece que habla de otro sistema de este al que yo pertenezco. Usted sabe que soy portavoz de esta Comisión de Sanidad, pero además soy andaluz y utilizo el sistema sanitario del Sistema Nacional de Salud de Andalucía. Yo no creo que haya tantísima diferencia como la que revela la senadora Aleixandre, porque si así fuera habría que buscar otros parámetros diferentes de aquellos con los que estamos trabajando (La señora Aleixandre i Cerarols pronuncia palabras que no se perciben.)
He de destacar -porque es una realidad evidente, tal y como usted ha hecho constar en su intervención- que las TIC, la tecnología de la información, está cada vez más extendida en todo el sistema y se ha convertido en un instrumento de lo más cotidiano en el funcionamiento normal del Sistema Nacional de Salud. Y no me refiero solo a la relación interprofesional o a la mejora entre los diversos niveles administrativos del sistema sanitario, sino a que cada vez es más importante la comunicación telemática entre el usuario y la administración sanitaria, por ejemplo, a través de la cita por Internet, a la que se refería el ministro. Para la estructura administrativa del sistema sanitario ha sido muy importante el avance en las nuevas tecnologías durante estos últimos años, lo cual ha creado un armazón tecnológico ofimático fundamental para la comunicación interna y para la base de una buena estructura sanitaria.
En cuanto a la estructura puramente asistencial y clínica, he de subrayar que ha tenido lugar un progreso importantísimo en el uso de las nuevas tecnologías, destacando su fuerte implantación en la atención primaria -con la intercomunicación digital clínica específica, la receta electrónica y la historia clínica digital-, siendo ya una realidad en el 96 por ciento de los centros de atención primaria. Pero he de hacer constar, además, la aceptación mayoritaria de estas mejoras entre los profesionales y usuarios de dichos centros de atención primaria.
Además de los avances en atención primaria es obligatorio señalar que, durante los últimos cuatro años, en los centros hospitalarios del Sistema Nacional de Salud ha tenido lugar un avance decidido y sustancial en cuanto a la implantación de la digitalización y de las nuevas tecnologías, cambiando para mejor el entramado organizativo del complejo funcionamiento del hospital.
Señor presidente, permítame una licencia personal. Por excedencia, abandoné mi plaza de médico hace cinco años, en 2004, y me incorporé en enero del pasado año para, de nuevo, pedir la excedencia en marzo; es decir, que he estado trabajando dos meses durante el periodo intermedio entre la octava y la novena legislatura. Durante esos dos meses y medio, he comprobado de golpe los cambios que se han realizado en el campo de la comunicación y de la información digital en mi centro. Dichos cambios son valiosos y también muy complejos para quien se encuentra ante ellos -como me ha sucedido a mí de sopetón-, pues son cambios que afectan a las urgencias, a las pruebas complementarias, a las pruebas de imagen o de laboratorio, a la dispensación farmacológica intrahospitalaria y a los inicios de la puesta en funcionamiento de la historia clínica digital. Todos ellos están cambiando el engranaje hospitalario, y he de remarcar que los profesionales, en su inmensa mayoría, aceptan y aprueban la puesta al día de su trabajo cotidiano con estas nuevas técnicas. Igualmente, los enfermos y sus familiares aplauden el inicio de una innovadora organización que beneficiará claramente la labor asistencial.
Es muy llamativo también el reto innovador de la historia clínica digital, mencionado por el ministro. El proyecto, que permite el acceso electrónico a la información relevante del usuario en cualquier centro sanitario público del Sistema Nacional de Salud, cuando este precise atención médica en cualquiera de ellos, es de lo más novedoso e interesante. Conocemos y comprendemos, como usted ha dicho, señor ministro, la complejidad del asunto que estamos tratando y las dificultades que se encuentran. Sin embargo, desde mi grupo aplaudimos la tenacidad y constancia de este proyecto, con la confianza de que se lleve a cabo en su totalidad lo más pronto posible. Su puesta en funcionamiento pondrá a disposición de los profesionales una poderosa herramienta clínica que permitirá obtener una valiosa información, lo cual repercutirá, evidentemente, en una mejor calidad asistencial.
He de destacar -tal y como mencionaba el señor ministro-, que el Gobierno, a través del Plan Avanza y el proyecto Sanidad en Línea, ha suministrado una importante inyección económica para extender las TIC a todos los niveles del sistema sanitario, algo que ya se está notando en la mejora del servicio sanitario, tal y como han puesto de manifiesto los usuarios, los expertos y los profesionales.
También ha sido muy interesante –tal y como nos ha relatado el señor ministro- la celebración del Foro de Historia Clínica Electrónica, celebrado el pasado mes de diciembre, con la asistencia de más de 400 especialistas y profesionales técnicos -responsables del sistema de información, responsables sanitarios, etcétera-, donde se han estudiado las estrategias para homologar todas las historias clínicas en todas la lenguas oficiales del Estado, adoptando igualmente el inicio de un sistema de normalización semántica internacional.
Nos ha llamado la atención que todo este proyecto haya permitido ampliar la capacidad del nodo central del Sistema Nacional de Salud, crear un centro de respaldo y llevar a cabo un sistema de gestión, certificado ISO 27.001, por parte de Aenor. Igualmente, nos ha sorprendido que ese nodo y la intranet sanitaria correspondiente sea la primera infraestructura de la Administración General del Estado certificada en la ISO 27.001. Lo que más nos enorgullece es el liderazgo que nuestro país tiene actualmente reconocido en esta materia por todos nuestros colegas comunitarios, lo cual va a tener repercusión directa tanto en la mejora de la asistencia a nuestros conciudadanos cuando visiten países de la Unión, como de la asistencia a los ciudadanos de la Unión Europea cuando visiten nuestro país y precisen una atención sanitaria. Igualmente, puede continuarse el tratamiento en el extranjero a través de la receta electrónica homologada en la Unión Europea, teniendo acceso a la historia clínica de nuestros conciudadanos que visitan la Unión Europea.
Quisiera, señor ministro –y voy terminando-, que nos respondiera a una inquietud con respecto a la historia clínica digital. Me gustaría saber qué medidas se han adoptado por parte del Gobierno para que a dicha historia clínica se le de el criterio de confidencialidad y con ello ofrecer seguridad al paciente de un posible mal uso de su información clínica.
Como miembros del Grupo Parlamentario Socialista, nos alegramos, señor presidente, de los avances desarrollados en este periodo y de las grandes posibilidades que se abren. Ellos tienen como objetivo hacer de la asistencia sanitaria, de la receta digital y de la historia clínica digital unos instrumentos que, además de ser pioneros en nuevas tecnologías, son herramientas fundamentales para una mejor información médica, para la no repetición de pruebas complementarias, para mejorar el control del gasto sanitario, para conocer la evolución clínica del enfermo y, como consecuencia de ello, para una mejor atención al paciente que, al fin y al cabo, son los receptores de estas mejoras que se han realizado y se siguen realizando en el Sistema Nacional de Salud.
Muchas gracias, señor ministro. Muchas gracias, señor presidente, señorías.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor senador.
Por parte del Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la senadora Carmen de Aragón.
La señora DE ARAGÓN AMUNÁRRIZ: Gracias, señor presidente.
En nombre del Grupo Parlamentario Popular, señor ministro, le doy la bienvenida de nuevo a esta Cámara.
La verdad es que nos hemos quedado atónitos, pues esperábamos algo más o, mejor dicho, esperábamos algo de esta comparecencia, que nos decían tenía una prioridad absoluta por parte del ministerio respecto a otra serie de comparecencias solicitadas por el Grupo Parlamentario Popular, con el fin de que usted conteste a algunas de nuestras inquietudes y de las de los ciudadanos. Sin embargo, y aunque nos hayan querido hacer ver que se trata de cuestiones caducas que debemos retirar, nosotros somos perseverantes; aun tenemos pendiente su comparecencia para hablar del asunto del aceite de girasol o los productos chinos. Y somos perseverantes porque se trata de problemas que afectaban a los ciudadanos, a quienes nosotros representamos, y queríamos obtener una respuesta del ministerio.
En este caso, nosotros habíamos solicitado su comparecencia para abordar el problema que están sufriendo el cien por cien de los españoles con las tarifas eléctricas, desde nuestro punto de vista, una cuestión prioritaria. Sin embargo, por parte del ministerio se nos hizo saber que la comparecencia de esta tarde era una comparecencia estrella, muy importante y trascendental para la sanidad española, por lo que, de momento, usted no comparecería para hablar de las tarifas eléctricas.
Por todo ello es por lo que nosotros esperábamos algo más o, mejor dicho, algo de esta comparecencia.
Estoy de acuerdo con la senadora Aleixandre en que usted nos ha relatado a todos las bondades de la sanidad electrónica, con la que el Grupo Parlamentario Popular está totalmente de acuerdo. Tanto la modernización de la sanidad, la mejora de la calidad, la disminución de la burocracia para los profesionales sanitarios, la facilidad del acceso de los ciudadanos a la sanidad, así como su facilidad de traslado de una parte a otra del territorio español son proyectos buenos y necesarios. Por lo tanto, no nos tiene que convencer de ello, aunque, después de su comparecencia, parece que todo este invento ha venido de la mano del Gobierno socialista y que empezó en el año 2006. Sin embargo, el Partido Popular, que tuvo responsabilidades de Gobierno durante ocho años, fue quien inició realmente estos proyectos, estableciendo la legislación de base para llevar a cabo estos proyectos, a través del proyecto Red.es.
Mi compañero y senador del Grupo Parlamentario Socialista decía que se quedaba sorprendido con los avances de la sanidad. Efectivamente, la sanidad, gracias a Dios, va progresando –todo progresa en España- y te sorprendes de ello cuando llevas un tiempo sin ejercer tu profesión. Sin embargo, yo, que soy médico de atención primaria, puedo decir que empezamos con la historia por ordenador - cuando antes todo lo hacíamos a mano- hace ya bastantes años, señor ministro.
Señor ministro, hay otra cosa añadida -por eso yo hoy esperaba salir de aquí y poder decir a los ciudadanos que, efectivamente, esto estaba en marcha, que la sanidad electrónica era un proyecto que ya está en funcionamiento y era una cosa inmediata, como se nos ha dicho a través de los medios de comunicación de las últimas noticias del ministerio-, pero cuando cualquier parlamentario -en este caso me ha correspondido a mí llevar a cabo esta comparecencia- buscamos información, vamos a los Diarios de Sesiones y nos metemos en Internet -la importancia que tienen las nuevas tecnologías-, pues ha sido de lo más aburrido para buscar información por parte del ministerio, del Gobierno socialista, ha sido una historia aburrida la del Gobierno socialista del señor Zapatero en materia sanitaria en cuanto a sanidad electrónica. Porque, señoría -y traigo algunas muestras que no voy a leer-, las contestaciones en 2004, 2005, 2006 tanto a parlamentarios, diputados o senadores de nuestro grupo como de otros grupos a distintas iniciativas: orales, escritas, han sido exactamente iguales, hasta con puntos y comas, desde el año 2004 cuando estaba la ministra Salgado hasta el año 2008. Lógicamente me va a decir que el criterio no puede cambiar, tiene que ser el mismo, pero sí que a lo largo de distintas contestaciones y distintas manifestaciones a través del ministerio podía haber cambiado algo, lo que eran los avances en este proyecto. Y yo me decía, pues realmente hoy sí vamos a enterarnos de primera mano de cuáles han sido los avances reales de este proyecto y, como digo, desde nuestro grupo debo mostrar una gran decepción.
Porque, señoría, hablamos y vamos a hablar de todos los proyectos. Tarjeta sanitaria. Estoy totalmente de acuerdo con la senadora Aleixandre. Lo primero es una tarjeta sanitaria única, que no existe en España, y usted lo sabe, señor ministro.
¿Cómo está? ¿Para cuándo la vamos a tener realmente? Porque en la anterior legislatura nos decían que al final de la anterior legislatura. Y ahora, a lo largo de su comparecencia -y creo que no me he perdido nada-, como usted ha repetido varias veces lo mismo pero en distintos contextos o con distinto tono, ha sido una comparecencia como confusa, y ya no sabemos realmente nada -aunque sí sabemos lo que está puesto en funcionamiento-. La tarjeta sanitaria única -además, todos sabemos y estamos de acuerdo en que tenemos que tender a la tarjeta sanitaria europea- en España no es única y usted lo sabe.
Historia clínica digital. Efectivamente, nos ha dicho usted que la historia clínica digital es un objetivo cercano, muy cercano, y en los recortes de prensa que hemos podido leer y en afirmaciones suyas señalaba que sería una realidad para el año 2010. Parece ser que efectivamente hay un proyecto piloto, y sí me gustaría que me contestase por qué en este proyecto piloto no han entrado determinadas comunidades; por ejemplo, Galicia y Madrid, en concreto, me ha parecido entender que no han entrado. ¿Me podría explicar por qué no han entrado estas dos autonomías en concreto?
Señoría, estamos todos de acuerdo en que este sistema tiene que ser ágil. Ya se ha comentado por mi compañera de CiU y todos sabemos que se cae la red muchísimas veces, y esto tiene que ser algo ágil que no suponga un problema ni para el profesional ni para el paciente.
Efectivamente, a mí, que provengo de la atención primaria, nos preocupa la confidencialidad. Nos sigue preocupando y todos sabemos que puede ser un proyecto muy seguro, pero queremos que usted nos diga si realmente es tan seguro. Porque, efectivamente, nos preocupan muchísimo la anotaciones, pues los médicos de atención primaria hacemos una serie de anotaciones que son muy importantes para nosotros pero ahora nos preguntamos: ¿Quién va a velar, quién va a custodiar esta historia? Hasta ahora quien la custodiaba era el médico, ahora ¿quién la va a custodiar? ¿Quién va a ser realmente el que va a velar por que nos se vulnere el derecho a la intimidad de los pacientes? ¿Quién o quiénes pueden acceder a esa historia? ¿Y qué va a ocurrir en el caso de que algún ciudadano diga que él no quiere que esa historia clínica sea compartida en otros sitios? ¿Lo han planteado ustedes? Me gustaría que me contestara algo al respecto.
Y, lo más importante, señoría, nos habla de la historia clínica digital -me parece que ha dicho que en el 96 por ciento de los centros la historia clínica en los centros de salud es digital-. Efectivamente, nos metemos en los ordenadores y tenemos una historia clínica que ya no viene en formato de papel. Pero todos sabemos que en esa historia clínica no hay interoperabilidad entre las distintas comunidades autónomas, ni tan siquiera en una misma comunidad autónoma de una provincia a otra o de una localidad a la capital de provincia o al hospital de referencia. Por lo tanto, estamos igual que estábamos. ¿En qué grado está eso? Exactamente igual que estaba. Hemos entendido que, efectivamente, hay una historia ya resumida, que ha sido aprobada por todas las comunidades autónomas
-como no podía ser de otra manera-, todos estamos de acuerdo pero no hay nada más. También quisiéramos saber qué presupuesto hay, qué aporta realmente el ministerio, el Gobierno de la nación, qué van a tener que aportar las comunidades autónomas y no solamente por anualidades, sino también el mantenimiento de este sistema -lógicamente este sistema necesita un mantenimiento-. Efectivamente, las comunidades autónomas, como siempre, están haciendo una gran labor, pero entendemos -usted lo ha dicho muy bien- que es al ministerio a quien corresponde liderar este sistema informático, y la base de datos tiene que estar en ese nodo de interconexión -del que usted habla- en el Ministerio de Sanidad. ¿Qué contenido tiene ese nodo? ¿Cómo está funcionando? ¿Qué interconexión hay con ese nodo? Porque nosotros entendemos que, hoy por hoy, no hay ninguna, señor ministro.
En cuanto a la receta electrónica, estamos igual o peor todavía. Estamos peor todavía porque entendemos que no hay absolutamente nada: no hay interoperabilidad y, por tanto, no hay circulación de los datos a través de las comunidades autónomas a través de Intranet sanitaria.
En cuanto al desarrollo del sistema de información, la Ley de Cohesión y Calidad dice que ustedes tienen que garantizar esa interoperabilidad pero que tienen que garantizar también el desarrollo del sistema de información farmacéutico en el Sistema Nacional de Salud. ¿Cómo lo van ustedes a garantizar? ¿Qué es lo que van a aportar para que esto se lleve a cabo?
Señoría, tenemos diecisiete modelos, lo mismo de historia clínica como de tarjeta sanitaria. ¿Cómo van ustedes a cohesionar todos esos modelos? Porque ahora mismo, tarjeta electrónica hay en dos comunidades: en una completamente implantada, como Andalucía
-usted lo ha indicado- y en otra en una fase avanzada de implantación, que es Baleares. Pero es su propia receta electrónica, su propio modelo. Al ministerio le corresponde liderar esas recetas electrónicas, y no que cada autonomía vaya ahora haciendo el esfuerzo, que lógicamente es muy loable por parte de cada autonomía, pero ¿adónde nos lleva eso? ¿A que tengamos diecisiete modelos de historia? ¿A que tengamos diecisiete modelos de recetas? ¿Dónde está el ministerio?
Porque nos ha hablado usted de liderazgo de España en Europa -y nosotros, desde el Grupo Parlamentario Popular, nos congratulamos, como no podría ser de otra manera-, nos encanta que España lidere un proyecto de esta categoría. Pero, señoría, el liderazgo en Europa -que usted acaba de mencionar- , ¿dónde está el liderazgo del ministerio en España entre nuestras comunidades autónomas? Desde nuestro punto de vista no existe, porque cada comunidad está trabajando con gran esfuerzo, pero cada uno de su mano, y así no vamos a llegar a ningún sitio.
Otra serie de preguntas, en relación con las recetas, sería: ¿Qué va a pasar con la medicina privada? ¿Se lo han planteado? ¿Qué va a ocurrir con las recetas particulares, con las recetas privadas, con las recetas hospitalarias o las dispensaciones hospitalarias?
Ya le he preguntado sobre los costes y el presupuesto. Nos ha dicho que en Europa el e-health, que va a tener dos años de duración, está en Andalucía, Castilla-La Mancha y Cataluña. ¿Nos puede indicar por qué son esas comunidades las que están incluidas y por qué el resto de las comunidades no lo están o qué criterios ha seguido para incluir a esas tres comunidades? Simplemente es una pregunta que le hago y, si el ministro puede y lo tiene a bien, nos gustaría que nos respondiera.
Señoría, debo decirle que yo provengo de una Comunidad, Castilla y León, que es la que más provincias limítrofes tenemos. Además yo soy de la parte más limítrofe por abajo de esta autonomía, del valle del Tietar. La Comunidad de Castilla y León ha hecho un gran esfuerzo con otras comunidades para llegar a acuerdos y para que los pacientes de nuestra comunidad de las zonas limítrofes puedan ser asistidos en otras comunidades autónomas. Recientemente, hace pocos días, Madrid firmó ese convenio con Castilla-La Mancha -esfuerzo y solidaridad- entre estas comunidades autónomas, y yo le preguntaría, poniendo los pies en la tierra, después de todo lo que nos ha contado de todas esas bondades, si un paciente, por ejemplo, del valle del Tiétar -que es donde yo resido- va a Castilla-La Mancha, ¿en qué fase está esta sanidad electrónica tan maravillosa que usted nos ha contado? ¿Realmente hay interconexión? ¿Realmente este paciente ya tiene su historia conectada o tan inminentemente va a poner los datos?
Esa es la realidad, señor ministro, eso es poner los pies en el suelo
-y nos agrada mucho que usted comparezca y que nos explique cuál es la política seguida por parte del ministerio-, pero entendemos que nos ha vendido unas bondades con las que todos estamos de acuerdo, pero realmente no ha llevado a cabo ninguna actuación que nosotros no conociéramos en lo que llevamos de legislatura -que lleva usted y la anterior responsable, la ministra Salgado-, y eso es algo que nos preocupa. Entendemos que está siendo un tiempo perdido, pero también le digo que aquí está el Grupo Parlamentario Popular para trabajar con ustedes, para llevar a cabo este proyecto que, como digo, para nosotros es importante, es prioritario y siempre tendrá nuestro apoyo para llevarlo adelante.
Muchas gracias, señor ministro; gracias, señor presidente.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora.
Para responder a los comentarios y a las preguntas de los portavoces de los distintos grupos parlamentarios, tiene la palabra el señor ministro.
El señor MINISTRO DE SANIDAD Y CONSUMO (Soria Escoms): Muchas gracias.
Voy a responder en el orden en el que se han formulado las preguntas e intentaré agrupar aquellas que se han repetido en distintas intervenciones.
Antes de nada quiero hacer una precisión a la señora Aleixandre acerca de las dificultades de la documentación clínica y es que es un apartado que forma parte de la historia de España porque es un problema de hace 25 o 30 años. En muchos hospitales ya se ha superado, pero en otros aún estamos inmersos en ese proceso: la necesidad de que exista una historia clínica por paciente, con independencia de las diferentes altas y procesos que se padezcan.
El manejo de la documentación clínica y su archivo, así como su manejo con la debida confidencialidad dentro del sistema sanitario es un problema; sin embargo, es un aspecto que tenemos bastante resuelto en el Sistema Nacional de Salud. Otra cuestión es la historia clínica digital, que no quiere decir lo mismo que la digitalización de las historias existentes; digitalizar un texto es un proceso y, otro, sistematizar los datos. En este sentido, uno de los trabajos que han llevado a cabo los expertos, los diferentes profesionales, es ponerse de acuerdo en los contenidos que deben estar presentes. Ese es el proceso de la historia clínica digital, al que hay que añadir otro más: el resumen del paciente, su historia resumida; pero además hay una dificultad añadida, la circulación de toda esa información, a pesar de que cada vez la banda ancha admite más datos.
Le voy a dar algunos datos en relación con la implantación, que en la atención primaria es de más del 95 por ciento, mientras que en la atención hospitalaria es más baja y se distribuye dependiendo de las áreas. Así, diagnóstico por la imagen y laboratorios tienen unos niveles bajos de implantación, entre el 40 y el 60 por ciento, mientras que otras áreas, como la de anatomía patológica, alcanzan grados más altos de implantación; por tanto, estamos en el proceso.
Quiero hacerles una aclaración a todos ustedes y es que creo que se puede sostener que España es líder en este campo –y luego les mostraré los datos-. Eso no quiere decir que todo esté resuelto, que ya esté todo el trabajo hecho, al contrario, porque a medida que se va haciendo el trabajo se detectan ámbitos de trabajo nuevos y se va afinando más.
En consecuencia, he dado datos del grado de implantación para toda España y siento que la experiencia de la senadora Aleixandre, en Cataluña, no sea tan positiva como en el caso de otras comunidades. En cualquier caso, volveré sobre ese tema.
Por lo que se refiere a la interoperabilidad, que es una de las cuestiones que se han mencionado en su intervención, y también en la de la senadora del Grupo Parlamentario Popular, les diré que es uno de nuestros objetivos, pero partimos de una serie de elementos que están ahí, y el primero de ellos es el respeto a la distribución de competencias que está recogido en nuestra constitución. Por lo tanto, tengo que hacer lo posible para que sea posible, pero no puedo vulnerar el reparto competencial establecido en la constitución y en los estatutos de autonomía, que tienen rango de ley orgánica, a las que yo me someto.
Si analizamos en detalle cada proceso, descubrirán que son distintos. Un trabajo recientemente publicado por un experto estadounidense señala que en cuanto a la receta electrónica hay dos lugares en el mundo que están a la cabeza: la Veterans Health Administration, que es una organización de hospitales de los veteranos de Estados Unidos, y Andalucía. Ese es el dato y es así.
Cuando usted me hablaba de ponerse la bata y salir a la calle me he acordado de cuando yo aún podía ponerme la bata y salir a la calle y, por ello, he buscado y encontrado la última tarjeta sanitaria que he utilizado, que es de Andalucía porque, como usted sabe, antes vivía en esa comunidad autónoma. Con esa tarjeta he bajado a la farmacia que había cerca de mi casa y, cuando la pasaban, salía en la pantalla la prescripción -porque soy usuario del Sistema Nacional de Salud-, las indicaciones, los plazos y las instrucción. No he ido a todas las farmacias de Andalucía, pero al menos en la que había cerca de mi casa, en el centro de Sevilla, sí se utilizaba de esa manera. Por lo tanto, el sistema está funcionando, lo cual no quiere decir que funcione perfectamente o que nunca se caiga el sistema. Esa es la realidad, pero también es realidad que a pesar de las dificultades somos líderes en Europa y, en este momento, líderes en el mundo.
Por eso no es casualidad que empresas españolas estén ganando concursos de e-Health en otros países; y me consta que al menos han sido cinco los concursos nacionales ganados por empresas españolas. Es el resultado del trabajo de los últimos años. En este sentido, creo que no he hecho ninguna referencia a períodos sino, simplemente, a los años en que se empezaba un proyecto, porque siempre me gusta decir que lo que tenemos es fruto del trabajo de quienes estaban aquí antes y no pongo límites hacia atrás; de manera que cualquier persona que haya contribuido es copartícipe de este nivel de éxito y de dificultades, que también las hay. En cualquier caso, si eso ha permitido que en nuestras industrias y en nuestras empresas aparecieran sectores, que estos sectores sean líderes y que, a su vez, ganen contratos cuando están compitiendo con otros países, creo que como mínimo hay que decirlo y hay que documentarlo.
Por lo que se refiere a la propuesta de la tarjeta sanitaria única, que se ha mencionado de alguna manera en su intervención y también en la del Grupo Parlamentario Popular, hay que señalar que presenta ciertas dificultades. En este sentido, les diré que tengo dos tarjetas sanitarias, una de mi domicilio en Alicante, donde estoy empadronado, y otra de mi lugar de trabajo. Con una sola debería poder moverme al menos por toda España, pero eso no está resuelto aunque estamos trabajando con el fin de que sean compatibles. Eso se llama interoperabilidad, pero no se consigue con un decreto del Gobierno sino que funciona técnicamente; por tanto, estamos trabajando en la solución técnica y una vez que los técnicos han dicho que ya está en condiciones, hay que hacer un ensayo piloto. Este ensayo se ha llevado a cabo primero en dos comunidades y, posteriormente, hasta en diez. ¿Por qué no han entrado ciertas comunidades? Les puedo asegurar que se invitó a todas. Como ustedes saben, el sistema sanitario está distribuido entre diecisiete comunidades autónomas y el propio Ministerio de Sanidad que, a través del Ingesa, es responsable de las dos ciudades autónomas. Así, el Ministerio de Sanidad y diez comunidades autónomas aceptaron, pero ignoro las razones por las que siete no lo hicieron y el proceso era voluntario.
No creo que el Sistema Nacional de Salud tenga que sacar pecho –por utilizar una expresión de la calle-, pero sí debe estar orgulloso de haber iniciado este trabajo antes y de mantener cierto liderazgo
Creo que con esto he contestado a sus preguntas, senadora Aleixandre.
Quiero agradecer la intervención del portavoz del Grupo Parlamentario Socialista.
La última reunión ministerial se celebró en Praga la semana pasada.
Yo pude estar unas horas, las horas de un panel de ministros con siete ministros de la Unión Europea y de los siete ministros de la Unión Europea el panel consistió en que España, quien les habla, presentó los datos de España y otros siete países comentaron, y nadie presentó datos, por lo menos datos como los que nosotros ya podemos presentar. Se dice que el 40, el 60 o el 90 por ciento no es el cien por cien, pero otros no tienen ni el cero ni el diez y otros países, por ejemplo Alemania, que estaba allí presente, con una estructura federal muy similar a la nuestra, tiene dificultades que no ha resuelto en absoluto. Nosotros lo estamos intentando resolver y con cierto nivel de éxito y creo que es importante reconocer los datos tal y como están y las dificultades. Y cuando digo que iniciamos un ensayo piloto y espero en dos años tener el asunto resuelto, estoy reconociendo que necesitamos al menos esos dos años. Por lo tanto, ni lo hemos resuelto ni es inmediato ni va a ser así y volveré más veces a contarles, siempre que ustedes lo consideren oportuno, cómo evoluciona un proyecto, pero en este momento negar el liderazgo español cuando lo reconocen los referentes internacionales es echar piedras en nuestro tejado, no nos interesa a nadie.
Hay una pregunta muy específica que tiene que ver con cómo se salva la confidencialidad, que la ha planteado el Grupo Socialista y también el Grupo Popular. En todo el proceso se ha seguido la Ley Orgánica de Protección de Datos. Creo que tenemos uno de los sistemas más seguros en este momento del mundo. De hecho, hace tres semanas nuestro sistema recibió la calificación ISO 27.001. Busquen dentro de la Administración del Estado y dentro de otros sistemas quién tiene ese nivel de seguridad. He estado averiguando. Nosotros tenemos un nivel de seguridad muy alto dentro del ministerio en la organización nacional de trasplantes, que maneja datos confidenciales también, tenemos el registro mundial, etcétera, no es tan alto como este, este es el más alto que hay en este momento en el mundo y espero no equivocarme, pero creo que solo la Agencia Tributaria y Loterías del Estado tienen un nivel comparable al que tenemos nosotros ahora.
Por lo tanto, respeto a la ley y un nivel de seguridad técnico documentado. Es más, el acceso es el que marca la propia Ley de Autonomía del Paciente. ¿Quién tiene acceso a los datos? Aquel profesional a quien el paciente autorice o las situaciones que están previstas en la propia Ley de Autonomía del Paciente. Es decir, cuando el paciente no está capacitado porque está inconsciente, etcétera, entonces la propia ley tiene establecido quién da el consentimiento para el acceso y al acceso solamente accede un profesional sanitario. Es igual que los datos de la historia clínica convencional. Pero el respeto aquí a la confidencialidad y a la seguridad se ha convertido en un objetivo, precisamente por lo que significa datos que circulan por la red, pero creo que el nivel de seguridad que podemos ofrecer es el más alto.
He comentado antes –pasando ya a las observaciones del Grupo Popular- las dificultades para plantear una tarjeta sanitaria única o una tarjeta europea única. Esta es una dificultad similar a las lenguas en Europa, es decir, las dificultades que tiene un profesional de cualquier país para, en situaciones de atención transfronteriza, atender a un paciente que utiliza una lengua vehicular distinta. Por eso estamos en el proyectos epSOS, en el cual lideramos tres paquetes –somos el país que más lidera en ese proyecto-, que es un smart open services ¿Qué es lo que hay detrás? Lo que hay detrás es un sistema de codificación, de forma que una determinada patología, esclerosis lateral amiotrófica, se dirá en checo de una forma, en vasco de otra, en español de otra y en inglés de otra, pero utiliza un código que es con el sistema que codificamos las historias, para que quien lo lea en el Reino Unido acceda directamente. Eso es el proyecto. Estas ideas simples, cuando se tienen que trasladar a la práctica clínica, son un poco más complejas.
Ha hecho usted también referencia a la confidencialidad. La custodia es similar a la custodia de los datos, es un sistema de alta seguridad. En cuanto a si la historia clínica digital es un objetivo cercano, tengo que decir que el desarrollo en las diferentes comunidades autónomas es asimétrico, es decir, en ciertas comunidades se ha desarrollado más y en otras menos. Es un sistema, al menos en lo que afecta a nuestra responsabilidad, que cuando nosotros llegamos se había iniciado ya el operativo en diferentes comunidades y lo que hemos tratado es de hacerlos compatibles.
Recursos. El Plan Avanza es el recurso que pone el Gobierno en lo que es coordinación, interoperabilidad, asegurar el acceso, al fin y al cabo permitir que esos cuatro millones y medio de ciudadanos españoles que se mueven en un año en nuestro territorio puedan tener acceso a sus datos cuando vayan a otra comunidad. Ahí se ha invertido 252 millones de euros y si me pregunta por el presupuesto del próximo plan, le diré que ese es el que estamos ahora discutiendo, el Plan Avanza 2, y espero poder darle datos en un futuro próximo.
También algunas veces, por las dificultades que tiene un proyecto de estas características, confundimos prescripción electrónica con receta electrónica. Una cosa es que estemos trabajando electrónicamente con la historia clínica digital y colocando datos y que queden allí reflejadas, que esté digitalizada la intervención del facultativo y otra cosa es que esta tarjeta pueda ser leída por todas las farmacias, que es lo que haría posible la receta electrónica ya en el sentido de seguridad para el paciente al final. Esto es cierto para Andalucía y para la Veteran hospital administration y espero que pronto también sea cierto para Baleares y para otras comunidades, pero es un proceso en el cual trabajo con todas las comunidades y además con un nivel de sintonía muy alto.
Creo que no es cierto que cada comunidad vaya a su aire. Sé que la oposición está en su labor de criticar y este es su trabajo y también el mío venir aquí, pero no es cierto que en este asunto cada comunidad vaya a su aire. Cada comunidad empezó a su aire, eso sí que es cierto. Pero nosotros cuando llegamos procuramos que empezaran a ir todas de la misma forma, respetando el trabajo que ya se había hecho en cada comunidad. Es un modelo complejo, hubiera sido más simple solo una tarjeta y aún sería más simple si solo con una tarjeta pudiésemos viajar por toda Europa. La idea es que al final usted viaje con su tarjeta por Europa, lo que no le puedo garantizar es que todas las tarjetas sean como esta o como otra, lo que le tenemos que garantizar es que usted con esta tarjeta pueda ir a cualquier sitio y allí se pueda acceder a sus datos clínicos. No es lo mismo tener una tarjeta única europea, cosa que ahora no sería planteable, como tener un acceso a sus datos clínicos desde cualquier punto de Europa, y en eso es en lo que estamos trabajando.
Además pensamos que con las dificultades y las limitaciones que tiene este proyecto para España, la realidad española nos permite apostar por un cierto liderazgo europeo, y me explico. Sería más simple haber empezado todos con el mismo sistema, posiblemente hubiésemos avanzado más, pero este es nuestro país, esta es nuestra Constitución y estas son nuestras leyes orgánicas y así estamos trabajando. Si lo resolvemos, y estamos en ese camino –yo no les voy a garantizar que esté resuelto hasta que no lo vea, pero por lo menos tengo indicios de que se está resolviendo-, estamos resolviendo un problema que es español y también un problema europeo porque en Europa nos encontramos con 27 países distintos, con diferentes lenguas y con unos niveles distintos de desarrollo.
Es decir, hay países que aún no han empezado, que vienen a las reuniones de e-health a ver qué se está haciendo, mientras que otros ya llevan un cierto nivel, como es el nuestro. Por tanto, esa experiencia española nos puede permitir, si continuamos trabajando como hasta ahora, mantener y reforzar nuestro liderazgo en Europa.
Es cierto que eso no incluye todo, por ejemplo, no incluye qué pasa con la sanidad privada o con ciertas prescripciones, no tanto hospitalarias, sino respecto a la receta en el ámbito privado, pero esta es una cuestión en la que tendremos que continuar trabajando. Cuando otros países me han planteado necesidades –habitualmente, los ministros de Sanidad prefieren hablar con el ministro de Sanidad de un país en el que ya se está desarrollando tal o cual cosa-, también me han planteado esta otra.
Nuestro sistema es básicamente público, de atención universal, que establece conciertos con el sector privado, de modo que el concierto está perfectamente registrado en el sistema, al tiempo que existe una actividad privada que es perfectamente legal en nuestro país. Por tanto, ese es un ámbito en el que no tenemos contestación, al menos por ahora. Y también es cierto que el ministro de Sanidad lo es de toda la sanidad, de la pública y de la privada.
Hay otras preguntas más específicas, acerca de por qué Andalucía, Cataluña y Castilla-La Mancha. La respuesta es que por varias razones: en primer lugar, porque son las que están dispuestas a dar ese paso. Otras no lo están, algunas posiblemente porque aún no están planteándose la interoperabilidad como objetivo y se encuentran en otro nivel, mientras que aquellas están dispuestas a hacer ese esfuerzo presupuestario. Normalmente, en los esfuerzos presupuestarios buscamos una complementariedad, un esfuerzo que no es exactamente igual pero sí similar. Por tanto, respecto a cuando hablamos de 140, 144 millones de euros en la Administración Central, otros 111 hay en las autonómicas. Pero lo mismo hacemos en Europa. El proyecto epSOS tiene un presupuesto de 22 millones de euros, de los que 11 los pone la Comisión Europea y cada uno de los 11 países que participamos, lideremos o no, ponemos un millón. Por tanto, esto es lo que lo hace viable. Ahora mismo no le puedo decir si en el valle del Tiétar está funcionando, aunque mi deseo es que sí funcione.
Por último, como ya les he anunciado, compareceré ante el Senado para tratar todos aquellos temas que ustedes estimen oportunos, evidentemente, en los que yo tenga competencia y pueda contestar -esta también es una cuestión importante, no sea que la contestación corresponda a otro Ministerio, aunque no me gustaría que esa fuese mi respuesta, pero, si es el caso, así se lo diré- y siempre que la disponibilidad de tiempo suyo y del Ministerio lo permita.
No obstante, he estado revisando las comparecencias totales, contando también preguntas, de otros ministerios y de este, y estoy en el sector alto, señorías. No soy el ministro que más ha comparecido, pero sí el segundo o tercero en cuanto a número de comparecencias, incluyendo en ello todas las preguntas que ustedes me hacen, las que contesto y las veces que vengo al Senado. Y quiero mantener esa tónica. Pero, al igual que he hecho respecto a la historia clínica, también desearía que se reconocieran los datos.
No me gustaría cerrar la intervención sin decir que no me importa que, si las cosas van mal, se diga que es así, que el ministro lo hace mal, porque para eso está el ministro de Sanidad y Consumo. Pero, si van bien, como está sucediendo, que va bastante bien, porque estamos siendo líderes en Europa, el mérito es de todos. Por tanto, vamos a apuntarnos todos el mérito y vamos a decir que la marca España vende bien. En definitiva, en una materia en la que estamos vendiendo, entre comillas y sensu estricto, me gustaría que se reconociera la realidad, al tiempo que continuemos trabajando para que ello siga siendo posible en un futuro próximo.
Gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro.
¿Algún grupo quiere emplear un segundo turno breve para tratar alguna cuestión concreta? (Pausa.)
Tiene la palabra la senadora Aleixandre.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Gracias, señor presidente.
Señor ministro, con esa tarjeta no se puede ir a ningún sitio. Sencillamente, las farmacias que tienen la posibilidad se conectan con el sistema central y, a partir de este punto, si tienen ya habilitada la tarjeta electrónica, pueden hacerlo. Pero antes me refería a que en la tarjeta hay unas siglas y un nombre de referencia –en mi caso, mis apellidos, más un número y unos dígitos- que puede ser que coincidan con el de otra persona de Andalucía o de otro lugar, y este es el problema, porque el día que tengamos que ir a otra zona, resulta inviable.
¿Por qué es distinta Cataluña? En mi opinión, porque el tema de la confidencialidad preocupó mucho más de lo necesario a algunos. Es mucho más confidencial que usted pueda conectarse a un central que si usted tiene una tarjeta sanitaria, pero, evidentemente, mucho menos viable –y este es el problema-, y mucho más caro –otro problema-, porque para la farmacia es carísimo. Realmente, ha habido una aportación del mundo farmacéutico a la receta electrónica. Pero de este tema hablaremos otro día.
En cuanto a la banda ancha, a partir de 1999 en Cataluña –déjenos lucirnos un poquito-, la Generalitat decidió que todos los centros de asistencia primaria deberían tener banda ancha, por lo que firmó un contrato con Telefónica, y a partir de entonces todos los ambulatorios –pequeños o grandes, situados en cualquier extremo de Cataluña- dispusieron de ella. Pero de eso se aprovecharon también muchísimas empresas, puesto que Telefónica hizo llegar la banda ancha a todas las poblaciones donde había un centro de asistencia primaria. Esto benefició a muchas empresas situadas en zonas muy distanciadas del centro, ya que Telefónica no hubiese hecho eso si no fuera por el contrato firmado con la Generalitat. Por tanto, nosotros también llevamos mucho tiempo en esta cuestión.
Por otra parte, somos uno de los principales receptores del turismo sanitario. Claro que estamos bien considerados en Europa, les damos la mejor atención y con menor precio. Entre otras cosas, usted sabe que nuestro catálogo es mucho más amplio que en el resto de Europa. Por tanto, no dude de que están encantados con nosotros.
En cuanto al exceso, hace cinco años que ya éramos capaces de conectar el hospital de Campdevànol -3.200 habitantes en pleno Pirineo- con el Mount Sinai, pasarles la historia clínica de un niño y, tras ser tratado allí, devolverla, con todos los datos del laboratorio y el seguimiento del paciente, para que pudiera continuar tratándosele en el hospital de Campdevànol.
Y fuimos pioneros en nuestros laboratorios en la digitalización, por ejemplo, de las placas de una extensión sanguínea para reconocer una leucemia por un hematólogo que estaba trabajando a cien kilómetros de distancia, en el Centro de Hematología. Pero esto no quiere decir que podamos conectarnos con otros hospitales de la misma provincia. Esto es lo que quería indicarle. Efectivamente, se han realizado grandes avances, algunos pioneros, en Cataluña. Por ejemplo, en los laboratorios unificamos técnicas, parámetros, valores normales de toda la comunidad precisamente para poder hacer esta trazabilidad del paciente a través los distintos hospitales, pero es que eso mismo no podíamos hacerlo entre hospitales cercanos. ¿Por qué? Porque el Instituto Catalán de Salud iba por un lado y los concertados por otro.
Por tanto, creo que es mucho más complejo de lo que se da a entender. No dudo de que estemos a la cabeza de Europa, porque hace muchos años que estamos luchando por ello, pero no estamos en los niveles que usted dice, al menos en mi comunidad, y ya le digo que fuimos pioneros durante mucho tiempo en muchas cosas.
Por otra parte, perdimos la oportunidad en la Ley del Medicamento -y de eso somos culpables todos- de unificar la receta privada. Se pidió –nuestro grupo lo hizo y Entesa también, pero, como éramos minoritarios, nadie nos hizo caso- que la receta privada fuera oficial. No obstante, esta es otra cuestión que ustedes tendrán que abordar, porque también este es problema.
En cuanto a la confidencialidad, usted sabe que la historia clínica en papel tampoco es muy confidencial, porque se puede dejar en cualquier parte y es fácil de perder. Por tanto, es cierto que la electrónica debe tener mayor control, pero a veces nos obsesionamos con la confidencialidad, cuando otras nos conectamos con bases de datos que no la tienen.
Estoy de acuerdo en este asunto, pero no es el más preocupante; el más preocupante es cuál es la conexión entre todos nosotros. ¿Qué opina usted del DNI? Llevo años diciendo que es la única solución, dar al niño el DNI cuando nace. Es decir, identificarnos con el DNI, con el número de pasaporte u otro número de estos. Esta sería una forma, la otra forma sería a través de hacienda, pero como los niños pequeños no pagan a hacienda todavía, creo que no es el momento.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora.
Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la senadora Carmen de Aragón.
La señora DE ARAGÓN AMUNARRIZ: Gracias, señor presidente.
Le voy a hacer alguna pregunta concreta. Ha hablado usted del Plan Avanza, y todos sabemos que pertenece al Ministerio de Industria. Conocemos que hay un convenio con el Ministerio de Sanidad y nos gustaría saber la aportación presupuestaria del Ministerio de Sanidad a este proyecto. También ha dado el presupuesto del Plan Avanza I, que ya se puso en marcha, y que era de 252 millones, 141 millones por parte del Gobierno y 111 millones por parte de las comunidades autónomas. ¿Cuánto aporta el Ministerio de Sanidad? Por otro lado, en su intervención inicial ha mencionado una inversión adicional, creo haberle entendido -vendrá en el acta, pero ahora no tengo acceso a ella- para aquellas comunidades que realmente apuestan por esto. Yo creo que apuestan todas, quizás algunas estén en distintos grados de implantación de sus sistemas, y el esfuerzo presupuestario, lógicamente, es importante. A mi me preocupa lo de siempre, es una batalla que tenemos siempre. Usted nos dice que tenemos que respetar las competencias, como si nosotros no quisiéramos que se respetasen. Señoría, nosotros somos defensores, y lo demostramos, del sistema de autonomías, de las comunidades autónomas y de sus competencias, pero lo que decimos y diremos hasta la saciedad es que no puede ser continuamente el escudo del Gobierno de la nación, y en este caso, del ministro de Sanidad, para decir, como ha dicho usted textualmente, que como tienen competencias las autonomías, tengo que hacer posible que sea posible. Usted tiene que hacer posible, y se lo digo con todo respeto, que funcione el Ministerio de Sanidad y lleve a cabo sus competencias, que claro que las tiene, y que son liderar o cohesionar el sistema y haya una equidad en todo el territorio español.
También quiero hacerle una matización porque usted decía que comparecerá todas las veces que haga falta, siempre que nosotros tengamos tiempo y usted también. Le puedo decir que nosotros tenemos todo el tiempo del mundo, es nuestro trabajo y siempre tendremos tiempo para que comparezca el señor ministro. Estamos deseando que comparezca porque tenemos nada menos que siete comparecencias pendientes, señor ministro. Esto no es un problema de tiempo de estos senadores, le hablo desde el Grupo Parlamentario Popular y el resto de los grupos parlamentarios sé que respetan profundamente las comparecencias de los demás. Parece que se nos quiere hacer ver que somos pesados, que estamos preguntando cosas o solicitando comparecencias para asuntos que no tienen interés; para nosotros son importantes porque transmitimos las inquietudes de los vecinos y de los ciudadanos españoles. Nosotros las recibimos y las transmitimos aquí, que es nuestra obligación. Creemos que también es obligación del Ministerio de Sanidad dar contestación, no a estos parlamentarios y a este grupo político porque se empecinen en que aquí acuda muchas veces el ministro, sino a los españoles a los que al final representamos todos.
Tenemos siete comparecencias pendientes y usted ha dicho que está en un sector alto de comparecencias respecto a otros ministerios. Nosotros estamos en un sector alto de peticiones de comparecencias porque usted ha comparecido algunas veces a demanda de los grupos parlamentarios - y nosotros se lo agradecemos y estamos aquí encantados de poder atender cualquier comparecencia que usted motu proprio quiera hacer-, pero tengo que recriminarle, muy a mi pesar, que no comparece para muchas de las peticiones de este Grupo Parlamentario Popular. En este momento me toca a mi recordárselas, tenemos siete comparecencias pendientes: aceite de girasol, tarifas eléctricas, intoxicación por productos lácteos o derivados contaminados de China, derechos de los usuarios y consumidores del aeropuerto de Barajas, situación de los profesionales sanitarios de homologación y pacto de sanidad, que sé que va a ser una próxima comparecencia, y quejas de los consumidores derivadas de las irregularidades en los recibos de la luz de enero de 2009. Y usted me puede decir que no son competencia suya, nosotros también sabemos cuáles son nuestras competencias en esta comisión, y entendemos que en materia de consumo son las que se refieren a los usuarios del sistema nacional de consumo, problemas que afectan a los consumidores y que sean de su ámbito. Lógicamente, no le vamos a pedir que nos hable desde otro ámbito o en otra competencia. Además, a usted no le tenemos que marcar, ni muchísimo menos, sería un atrevimiento por mi parte, qué es lo que nos tiene que decir, pero creemos que los españoles como usuarios tienen derecho a recibir una contestación de su ministro de sanidad. Nosotros, humildemente, pero llevando a cabo nuestro trabajo, lo hacemos de la mejor forma que sabemos, que es simplemente poder transmitir a los ciudadanos, a los usuarios y consumidores, el trabajo que se está llevando a cabo desde el ministerio. Por tanto, con todo el respeto, pero con toda la firmeza mantenemos nuestras comparecencias. Estamos deseosos que usted comparezca, tenemos todo el tiempo del mundo y nos encanta tenerle aquí, señor ministro.
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senadora.
Ahora puede responder a las cuestiones que le han planteado los grupos parlamentarios. Tiene la palabra, señor ministro.
El señor MINISTRO DE SANIDAD Y CONSUMO (Soria Escoms): Muchas gracias, señor presidente.
Señorías, como consta en acta, senadora, tomaré nota de su sugerencia. Desconozco la viabilidad técnica y legal que pueda tener sustituir la tarjeta sanitaria por el DNI. Desde luego, en la mía observo que también está el número de mi DNI, pero no quería entrar en una discusión técnica. Es decir, tomo nota y pasaré la sugerencia.
Por otro lado, como ha vuelto a salir el tema he puesto el ejemplo de un sistema federal como el alemán. Nadie tenemos duda de que Alemania es un país que funciona muy bien y lo ponemos como modelo en muchas de las cosas. Es un sistema en el que los länders tienen un nivel de autonomía muy alto, comparable a nuestro sistema autonómico, pero en este tema, con las dificultades que hoy han salido a la luz y que la falta de tiempo no nos ha permitido destacar, vamos muy por delante. Por lo tanto, es bueno identificar allí donde están las dificultades para buscar soluciones, y ver si las propuestas son soluciones desde el punto de vista técnico y desde el punto de vista legal porque es el marco en el cual tenemos que trabajar. Es cierto que cada comunidad va trabajando en su ámbito y resolviendo. Por ejemplo, en el proyecto europeo EPSON?, que antes citábamos, no está incluida en este momento Castilla y León, que es donde está el Valle del Tiétar, pero Castilla y León está haciendo un gran trabajo y empezará a compartir datos en el 2010 en el proyecto piloto, no significa que en el 2010 esté ya todo accesible, pero por lo menos empieza a compartir datos reales.
Tomo también nota, senadora, de la receta oficial privada. Usted sabe que hasta donde este ministro sabe, el nivel de prelación, de comunicación, de consenso y de analizar propuestas ha sido óptimo en todo momento. Y espero que esta sea la tónica con usted y con todos los grupos parlamentarios.
La senadora del Grupo Parlamentario Popular me preguntaba de forma más específica dónde estaba una partida presupuestaria. El Plan Avanza está incluido en el Ministerio de Industria en los presupuestos del 2008 y también de 2009 y 2010, pero se ejecuta en distintos ministerios. Es decir, los 141 millones no figuran en el Ministerio de Sanidad, pero sí los ejecuta el Ministerio de Sanidad, así es como está diseñado el Plan Avanza. Para mi particularmente como acción del Gobierno no es tan importante dónde figure porque en último caso el que lo ejecuta es el Ministerio de Sanidad. Y con respecto a las inversiones adicionales, me refería a estos proyectos de pilotaje en Europa o dentro, en los que siempre hay un compromiso de cofinanciación por parte de la comunidad autónoma.
Por tanto, cuando la Administración central pone dos -y eso tiene que ver con cada comunidad, con su tamaño y con sus necesidades- la comunidad autónoma pone otros dos. Esos serían los puestos adicionales.
Presidente, para terminar me gustaría hacer una reflexión sobre un cambio de paradigma que se está produciendo en el mundo y que algunos analistas colocan como base, como razón de a qué se debe esta crisis, la crisis financiera, la crisis económica internacional en la cual estamos ahora. No digo que sea así -mi formación de médico no me permite llegar mucho más lejos pero procuro leer-, pero esos analistas apuntan a que después de cada revolución tecnológica hay un periodo de crisis. Pues bien, ahora estamos en el proceso de la revolución de las tecnologías de la información y la comunicación y hay quien dice que ésta es la crisis que nos tocaba para esa revolución tecnológica. Yo no sé si eso es así, si va a ser así o si ésa es la causa o la única causa. Lo que sí sabemos todos es que las tecnologías de la información y la comunicación impregnan cualquier actividad social y económica y la van a impregnar mucho más. Es decir, que aspectos tales como la telemedicina vayan a tener un peso -antes se refería a ello la senadora Aleixandre aunque no ha utilizado específicamente esa palabra- ya es una realidad. Pero para que tengamos unos buenos servicios en telemedicina -por cierto, que también la tenemos en España, eso sí, no tanto en nuestro Sistema Nacional de Salud como en nuestra sanidad militar donde es muy buena- necesitamos unos buenos servicios, una banda ancha para que esa cantidad de datos pueda fluir. Esto nos va a ayudar en objetivos que, como recordaba la senadora del Grupo Parlamentario Popular, son competencias del Gobierno central: la cohesión, la equidad, la calidad, es decir, al fin y al cabo la igualdad en el acceso a los servicios, algo que debe garantizarle el Estado a cualquier ciudadano español allá donde esté. Pues detectando esas dificultades será como podamos resolverlas.
Señorías, les agradezco mucho su atención.
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señor ministro. Como no podía ser de otra manera, quiero agradecerle su presencia aquí así como haber respondido a todas las preguntas y a todos los comentarios que le han hecho desde los distintos grupos parlamentarios.
Se levanta la sesión.
Eran las dieciocho horas y quince minutos.
Benvinguts/des al meu bloc vosaltres i les vostres opinións.
divendres, 27 de febrer del 2009
Compareixença Ministre Soria
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3 comentaris:
Hola Rosa
L´altre dia et vaig veure per el 3/24 mentre debaties amb la "super-ministre" de noves tecnologies (I+D). Molta força per al Senat i les comissions...
Per cert, imagino que utilitzes molt el AVE ...
Manel
HOLA NURIA:HE LEIDO TU ULTIMO ARTÌCULO DE TU BLOG COMPLETO,ESTA MAS CLARO QUE EL AGUA DE UN MANANTIAL; CON EL D.N.I SE SOLUCIONARIAN MUCHOS PROBLEMAS DE LA SANIDAD PUBLICA.
UNA ABRAÇADA
PereJoan
No, Manel no utilitzao l'AVE perque el problema de l'avió es creuar BCN i amb l'AVE passa igual per tant no em va be.
Gracies pel recolçament
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