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dissabte, 13 de juny del 2009

Massa feina i poc temps per escriure


Aquests últims dies no he tingut temps i en alguna ocasió tampoc ganes d'escriure, les ponències en especial la de RRHH del servei nacional de salut, les comissions ciència i innovació mixta de lluita contra la droga la de sanitat i la especial per l’estudi de la adopció estatal (a vegades al mateix temps) , ho fan força difícil, afegint la moció conseqüència d’interpel•lació que ja os vaig adjuntar, ho fan molt difícil.
Avui nomes os adjunto el calorós debat del dimecres el podeu llegir amb atenció, algunes de les intervencions son increïbles entre els masclistes que no saben que ho son i les que es creuen feministes i que el donen la raó, las dones, no ho tenim gens fàcil mentre , no es faci valer la responsabilitat de cada una de les persones tingui el sexe que tingui mentre el que valgui es la demagògia i la falsa progressia en aquest mon continuarem tenen i molt problemes. En fi poden llegir.
Em comprometo a fer un apartat dedicat a cada una de les ponències i comissions que estem fent, amb un resum dels compareixents.
Me avall tenen la trasncripció del debat de la moció


MOCIONES CONSECUENCIA DE INTERPELACIÓN
(Continuación.)
— DEL GRUPO PARLAMENTARIO CATALÁN EN ELSENADO DE CONVERGÈNCIA I UNIÓ, POR LA
QUE SE INSTA AL GOBIERNO A LA ADOPCIÓN
DE DETERMINADAS MEDIDAS EN RELACIÓN
CON LA COMERCIALIZACIÓN DE LA PÍLDORA
POSTCOITAL EN FARMACIAS Y SIN CONTROL
MÉDICO (Número de expediente 671/000045).
El señor PRESIDENTE: Se reanuda la sesión.
Moción del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado
de Convergència i Unió por la que se insta al Gobierno a
la adopción de determinadas medidas en relación con la
comercialización de la píldora postcoital en las farmacias
y sin control médico.
A esta moción se han presentado tres enmiendas, una
del Grupo Parlamentario Socialista, otra del Grupo ParlamentarioPopular y otra de la Entesa Catalana de Progrés.
Para la defensa de la moción tiene la palabra la senadora
Aleixandre.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Muchas gracias, señor presidente.
Buenos días, señorías. Durante el último Pleno interpelé
a la señora ministra de Sanidad, doña Trinidad Jiménez,
sobre las sorprendentes declaraciones que realizaron ella y la ministra Aído afirmando que en tres meses se dispensaría en las farmacias la llamada píldora del día después sin receta y sin límite de edad para evitar el aumento alarmante de embarazos no deseados y las interrupciones voluntarias de embarazo en especial en menores. Repito, el motivo era evitar el aumento alarmante de embarazos no deseados e interrupciones voluntarias de embarazo. Esta debería ser la cuestión a debate. Como en mi intervención anterior, desearía dejar al margen el tema moral y pedirlesa sus señorías y a los portavoces que hagan lo mismo, puesto que si bien es cierto que algún día en esta Cámara deberemos debatir estos temas desde esa óptica, creo que este no es el momento.
Señorías, debatir sobre cuestiones científicas en esta
Cámara es un error; politizar una decisión que debería ser exclusivamente técnica, también. Y pondré un ejemplo.
¿Alguno de ustedes recuerda si en alguna Cámara, en esta de representación territorial o en el Congreso, se debatió por qué la aspirina dejó de suministrarse a niños después de más de cuarenta años de hacerlo? ¡Claro que no, evidentemente!
Nadie se enteró de que en un momento determinado empezaron a aparecer niños con síndrome de
Reye, síndrome mortal, por cierto, que asociado a la aspirina hizo que todas las agencias del medicamento decidieran cambiar sus fichas. Se informó a los profesionales, se dejó de recetar, de dispensar, y los laboratorios eliminaron el formato. ¿Politizarlo hubiera sido lógico? No. Hubiese sido un error.
La banalización de decisiones sanitarias a capricho, o peor todavía, por motivos de oportunidad política, es un error, repito, un grave error, y creo que no podemos permitírnoslo.
Nuestra clase política está suficientemente desprestigiada para ello. Ninguno de nosotros podemos permitírnoslo, y menos ustedes, señores del Partido Socialista, porque ahora son ustedes los responsables del Gobierno del Estado y, por tanto, son los responsables de la salud pública de este país.
Volvamos al tema. ¿Cuál era el problema? El preocupante aumento del número de embarazos no deseados y de interrupciones voluntarias del embarazo en menores. Vamos a buscar la solución, y quizá esto sí sea parte de nuestra obligación, cosa de los legisladores. Por ello, presentamos y debatimos esta moción.
Poco puedo añadir a lo que dije entonces. En primer lugar, hay que tener en cuenta el asombro de los profesionales sanitarios, especialmente de los ginecólogos y endocrinos, y evidentemente de los farmacéuticos, pues la situación actual en cuanto a su dispensación en las oficinas de farmacia es ilegal. Por otro lado, cabe citar la sorpresa y el enfado de los padres, por la interferencia en sus responsabilidades.
Por eso, instamos al Gobierno a mantener la píldora del día después, la píldora postcoital, bajo receta médica en farmacias o bajo prescripción en los centros asistenciales, asegurando con ello la protección a las mujeres que hagan uso de ella, especialmente a las más jóvenes. El otro día comenté que el 23% tenían náuseas y vómitos y alguien le quitó importancia, pero precisamente por eso, porque en un 23% provocaba náuseas, mareos y vómitos, la industria farmacéutica decidió fusionar en dos la píldora que en un principio se daba con un intervalo de 24 horas. ¿Qué tontería, verdad? Pues imagínense si era importante. Pero hay más. Alteraciones del ciclo; posibilidad de embarazo ectópico; no se recomienda en pacientes con problemas hepáticos graves; complicaciones asociadas a la hipertensión y a la diabetes; importante disminución del
50% en síndromes llamados de absorción como el Crown, con la toma de barbitúricos antiepilépticos —muchas mujeres jóvenes los toman y la mayoría no lo saben—, algunos antibióticos y antivíricos que no voy a describir; aumento de la toxicidad en algunos casos como la ciclosporina, etcétera, o que sea menos eficaz con anticonceptivos. Otro de los temas a debate ha sido su no recomendación a menores de 16 años, entre otras cosas porque no había ensayos clínicos en tomas de repetición en menores de edad. ¿Por qué no los hay? Señorías, porque nuestras leyes: la de investigación biomédica o la del medicamento, basadas en el compromiso de Helsinki, lo impiden.
¿Ustedes firmarían un consentimiento informado, imprescindible en investigación, para que sus hijas de entre 14 y 18 años se sometiesen a dosis repetitivas de cualquier medicamento, no solo de este, hasta saber su dosis tóxica?
No. Pues este es el motivo. No podemos empezar a hacerlo. Esperaremos a que alguna adolescente lo haga, se lesione, tomaremos nota y, cuando haya suficientes datos, haremos una publicación. ¿Horroroso? No. Lógico. Esto se hace en medicina habitualmente.
¿Dónde ponemos el límite de edad? ¿14, 13, 12 o menos? ¿O a partir del momento en que biológicamente una hembra humana pueda tener relaciones sexuales? El problema es que para la mayoría de los padres su hija, su niña, no es una hembra humana, es algo más. Por eso se redactó el segundo punto, relativo a la adopción de las medidas necesarias, en colaboración con las comunidades autónomas, con el fin de garantizar que los efectos adversos que pueden producirse tras la administración repetida de la píldora…
El señor PRESIDENTE: Señoría, termine.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Señor presidente, ya sé que después tengo dos turnos más, pero precisamente en este quería utilizar un poco más de tiempo.
El señor PRESIDENTE: Tiene tres turnos todavía.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Sí, lo sé, señor presidente. Léanse ustedes el resto de la moción que hemos presentado. Como el Partido Popular ha formulado enmiendas y el Partido Socialista también, en el próximo turno, correspondiente al debate de estas enmiendas, continuaré con mi exposición. Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Para la defensa de la enmienda socialista, tiene la palabra
el senador Villagrán.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Gracias, señor presidente.
Señorías, la senadora Aleixandre, farmacéutica de profesión como ustedes bien saben, ha presentado una moción contra la decisión del Gobierno de que la píldora postcoital se dispense sin receta médica en las farmacias.
Ella arguye problemas de competencia, por un lado, y problemas oportunistas pseudomorales, por otro.
Señorías, esta medida, que se implantará en tres meses, se presenta con todas las garantías de seguridad en las que tiene competencia la agencia española del medicamento y dentro de un marco competencial exclusivo que para ello tiene el Ministerio de Sanidad. Dicha agencia tiene la responsabilidad de decidir, senadora, si un medicamento requiere receta o no para su dispensación en farmacia. He de remarcar que la senadora Aleixandre dijo en su intervención en el anterior Pleno, como bien ha recordado, que una de las más serias y prestigiosas agencias del mundo era la agencia española del medicamento.
Señorías, el ministerio mantiene un estrecho marco de cooperación en esta materia con el Consejo General de
Colegios Oficiales de Farmacéuticos. Precisamente dicho consejo ha sido uno de los que apoyó el manifiesto para promocionar el uso del preservativo y aumentar la accesibilidad a este método anticonceptivo; por ejemplo, los últimos acuerdos han logrado abaratar de modo importante el condón, llegando a costar tres condones un euro en las oficinas de farmacia. Pero para este acuerdo, que ya se está negociando, nosotros hemos presentado una moción instando al Gobierno a la negociación y al acuerdo con el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos.
Se nos presenta, señorías, el Novogestrel como un medicamento con muchos efectos secundarios, vómitos, metrorragia, malestar general, problemas en el tiempo…, nada de ello es cierto, señorías. Todo tiene efectos secundarios.
Decía jocosamente un recordado profesor mío de
Farmacología, el profesor Laporta, catalán, por cierto, y que me parece que fue consejero de la Generalitat por
Convergència i Unió, que solamente el jamón de Huelva,
la manzanilla de Sanlúcar y los langostinos del mismo sitio no tienen efectos secundarios.
La agencia española del medicamento responde y tiene datos científicos, contrastados, sobre la seguridad de este medicamento, y si somos rigurosos, señorías, deberíamos aceptar unos estudios científicos oportunos, y más nosotros, senadores, que deberíamos dar ejemplo a nuestros representados y tener una confianza mayor que la que tiene la senadora Aleixandre en las informaciones que dan los organismos públicos.
Una vez valorados los problemas farmacológicos, señorías, tendríamos que valorar los problemas pseudomorales oportunistas que salen con un tufillo más que rancio de algunos grupos políticos. Ya tendremos tiempo, señorías, de hablar de la ley y de la estrategia de la salud mental y reproductiva del Sistema Nacional de Salud. Pero esta medida que hoy discutimos, evidentemente, se engloba en ella. La estrategia global, señorías, es educar a nuestros jóvenes en el conocimiento y en el disfrute de su cuerpo, de lo que significa realmente su cuerpo y el conocimiento del mismo.
Señorías, hay que hablar de la prevención y de la solución a los problemas que puede dar el conocimiento del sexo. Esta píldora de la que estamos hablando es una salida para un revés en los métodos anticonceptivos normales, como la píldora, el preservativo, etcétera. No es, pues, un método abortivo, señorías, y vamos a aclarar esto. Estamos ante un método anticonceptivo y de urgencia. Solo sirve para que no se realice la implantación, luego no es un método abortivo como ha dicho, por ejemplo, la COPE esta mañana, afirmando que el Senado iba a aprobar la píldora postcoital que es un método abortivo. No saben de qué están hablando, señorías; no es un método abortivo, y lo repito, es un método anticonceptivo. Por lo tanto, señorías, estamos en contra de esta moción presentada por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió y hemos presentado una alternativa.
Estamos por el acuerdo, pero estamos en contra radicalmente porque tenemos que defender el derecho de todas las mujeres españolas a tener la posibilidad de utilizar este anticonceptivo de urgencia.
Hoy, en muchas comunidades autónomas, dicha píldora
se dispensa en los centros de salud como medicamento de urgencia. Pero hay otras comunidades autónomas, señorías, en las que por causas…
El señor PRESIDENTE: Señoría, concluya.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: …más que discutibles no se dispensa.
Pero es que, además, con esta decisión que hoy discutimos, España se equipara a otros países como Francia, Reino Unido, Portugal, Bélgica, Dinamarca, Eslovenia, Finlandia, Holanda, Islandia, Luxemburgo, Noruega, Suiza o Suecia donde se dispensa esta píldora en farmacias sin ningún problema, y sin receta médica, señorías.
Por lo tanto, mi grupo se opone a dicha moción y al no aceptar la enmienda, evidentemente, vamos a votar en contra.
Nada más y muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la senadora Pan.
La señora PAN VÁZQUEZ: Muchas gracias, señor presidente.
Señorías, estamos hoy aquí para debatir una moción del
Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió que pretende que se mantenga, que se garantice, la seguridad y la calidad de la prescripción del Levonorgestrel o la denominada píldora del día después. Y también pretende garantizar esa seguridad y esa calidad en la atención a la salud reproductiva de las mujeres españolas. Esto es lo que estamos debatiendo hoy aquí. Este, señorías, no es ya un debate de píldora sí, píldora no; ese debate está ya superado. Ese medicamento está aprobado con unas indicaciones, con unas advertencias, con unas condiciones de dispensación con receta médica, señorías, y todas ellas se recogen en su ficha técnica, que ha sido aprobada y avalada por la agencia española del medicamento, que es la que ha decidido que sea con receta médica.
No es un preservativo, señor Villagrán, ni es comparable a él, entre otras razones, porque este es un medicamento de segundo escalón, de segunda elección; ni siquiera es de primera elección en anticoncepción.
Hoy no se ofrece nada nuevo. El Gobierno no está proponiendo ni nuevas prestaciones ni están en debate nuevos derechos para las mujeres. Lo que se debate hoy es quién hace esta prescripción, en qué condiciones se produce, si es después de una valoración médica, si queda recogido en una historia clínica para poder dar, si es el caso, educación sanitaria y consejo en los casos en que se requiera, o si este medicamento se puede dispensar, comprar y tomar libremente por cualquier mujer a cualquier edad y sin que quede rastro de ello en su historia clínica. O sea, automedicación, señorías .En el primer caso, en el de la prescripción médica, son los profesionales médicos los responsables de ella; quienes hacen una recogida de datos en su historia clínica y, si se encuentran con situaciones recurrentes, quienes pueden dar consejo de anticoncepción y hacer recomendaciones en relación con enfermedades, por ejemplo, de transmisión sexual a mujeres de cualquier edad.
En el segundo caso, que es el que propugnan las ministras del Gobierno, en nuestra opinión ha de ser responsable de esta prescripción el Gobierno. Y si se hace de una manera indiscriminada o si aparecen efectos indeseables, que ya se han descrito en esta Cámara, será el Gobierno el que tenga que atenderlos, hacerse cargo de ellos o al menos poner los recursos necesarios para que se hagan cargo las comunidades autónomas.
La prescripción, señorías, no es una traba; la prescripción aporta seguridad y fiabilidad. Se hace tras una valoración individualizada de cada caso y de cada mujer, e incluso permite detectar otros problemas que de otra forma no se detectarían. Permite el seguimiento y el control, y además, protege también a los menores. Porque ya se ha dicho en esta Cámara, pero hay que recalcarlo, que no hay evidencia científica porque no hay estudios de los efectos del Levonorgestrel en menores de 16 años.
Y esto no lo dice una senadora del Partido Popular, lo dicen los técnicos y los científicos, que es donde debería estar ubicado este debate. Lo dice el presidente del Comité de Bioética de la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, que, además, asegura que los efectos adversos son mayores y más intensos en un aparato genital de menores de 16 años, que está todavía en desarrollo. Y también dice que es más intenso y más severo en mujeres fumadoras, donde se multiplica el riesgo de tromboembolismo, señorías. Así pues, no estamos hablando de nada comparable a un preservativo, que también tiene sus contraindicaciones, señor Villagrán, pero no son comparables.
Y sin prescripción médica, señorías, no se aporta ningún derecho nuevo; todo lo contrario, se restan derechos.
Se restan derechos de asistencia, de información y de valoración en un centro de salud o en un centro de planificación familiar del Sistema Nacional de Salud.
El señor PRESIDENTE: Señoría, concluya.
La señora PAN VÁZQUEZ: Termino, señor presidente.
Sin prescripción existe, además, el riesgo, señorías, de banalización de las prácticas sexuales, lo que conllevaría a un incremento de enfermedades de transmisión sexual, y se rompe la corresponsabilidad de los efectos de la relación: solo la mujer se queda ante la píldora del día después.
Nada más y muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.Por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés, tiene la palabra el senador Esquerda.
El señor ESQUERDA SEGUÉS: (El señor senador comienza su intervención en catalán.)
Señorías, he dicho que una vez que la señora ministra de
Sanidad anunció la dispensación libre de la píldora post coital, se empezaron a oír las primeras voces contrarias a tal medida, hasta que hoy culminamos el proceso con el debate de esta moción consecuencia de interpelación.
Señorías, esta moción consecuencia de interpelación trata de poner puertas a un campo amplio y libre, como ha de ser el de la sexualidad de las personas. Se trata de una píldora que permite evitar los efectos no deseados del ejercicio libre de la sexualidad de una persona, que no está ni deja de estar embarazada, pero sí corre ese riesgo. Las relaciones humanas son impredecibles y no siempre todo se puede —y yo añadiría que ni se debe— planificar y, por tanto, una situación de emergencia siempre puede surgir y, sobre todo, en edades tempranas, cuando aún no se conocen lo suficiente las reacciones de nuestro propio cuerpo ni hemos aprendido a dominar nuestra fogosidad.
Esta píldora proporciona la oportunidad de rectificar lam posibilidad de un embarazo no deseado. Nunca debe sustituir ningún método anticonceptivo preventivo, pero sí puede ayudar, y mucho, a evitar embarazos no deseados y también a evitar interrupciones voluntarias de embarazos. Actualmente, hay varias comunidades autónomas en las que se puede acceder gratuitamente a esta píldora, pero hay otras en que es muy difícil —o prácticamente imposible— acceder a ella, y el anuncio del ministerio da una seguridad de suministro e iguala las posibilidades de su uso en todas las comunidades autónomas; es el principio de equidad, señorías.
El modelo de oficina de farmacia de nuestro país forma parte del modelo sanitario, llega a todos los rincones del territorio y está regentado por unos profesionales con una preparación excelente en la materia, de manera que pueden ser perfectamente los profesionales más preparados y más a mano para expender este fármaco.
Últimamente hemos tenido noticia de una decisión que
se ha adoptado en Italia, para facilitar que las oficinas de farmacia formen parte del servicio sanitario del país y creo que esto nos tiene que dar que pensar que una oficina de farmacia no es algo banal, señora Aleixandre, como para poder expender este producto.
Por ello, la señora ministra habló de acordar con los colegios oficiales de farmacéuticos un marco de colaboración amplio que no abarque exclusivamente el despacho de la píldora. En este sentido, la Generalitat de Catalunya, a través de la Conselleria de Salut, está en negociación con el Consell de Col-legis Farmacèutics de Catalunya para acordar un protocolo de actuación de las oficinas de farmacia en estos casos.
Esto es lo que hemos pretendido plasmar en la enmienda de sustitución que hemos presentado, y que les detallo
a continuación: «1.—Establecer un protocolo con el Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos para poder dispensar, bajo indicación farmacéutica, el medicamento para la contracepción de emergencia, que incluya información sobre el mismo, el consejo farmacéutico sobre prevención en materia de salud sexual, la facilitación del contacto y la derivación de los pacientes a los centros de atención a la salud sexual y reproductiva y la recogida de datos epidemiológicos. 2.—Adoptar las medidas necesarias, en colaboración con las Comunidades Autónomas, con el fin de garantizar que los efectos adversos, que pueden producirse tras la administración y administración repetida de la píldora postcoital en casos de urgencia, sean objeto siempre, de seguimiento asistencial. Colaborar con los servicios de salud de las CCAA para la creación de programas de información y formación de padres, educadores y adolescentes sobre la percepción del riesgo que supone tener relaciones sexuales sin protección, no sólo ante un posible embarazo sino ante las enfermedades de trasmisión sexual.»
No entro en mayores consideraciones, pero entiendo que es una enmienda que aporta positivismo, realismo y elimina de la propuesta original los aspectos más reglamentaristas y, en cierta manera, moralistas.
Señora Aleixandre, ha dicho que difícilmente puede aceptar nuestra enmienda, sin embargo, aún está a tiempo de aceptarla y llegar a un acuerdo global con todos los grupos para hacer de esta moción un hito positivo para la sexualidad en este país. Muchísimas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Para manifestar la posición sobre las tres enmiendas que se acaban de debatir, tiene la palabra la senadora
Aleixandre.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Gracias, señor presidente. No había terminado mi exposición. En primer lugar, señor Villagrán, mi origen universitario es Farmacia; mi especialidad, a la que he dedicado toda mi vida, es el análisis clínico. Soy jefe de servicio de un laboratorio de un gran hospital. Repito que mi especialidad ha sido siempre esta, mi relación con la farmacia es una relación personal, y precisamente por mi profesión. Lo digo para aclarar algunos términos; consta en mi currículo que, además, es amplio y perfectamente consultable.
En segundo lugar, parte de la moción decía: adoptar las medidas necesarias en colaboración con las comunidades autónomas, con el fin de garantizar que los efectos adversos que pueden producirse tras la administración, simple o repetida, tengan un seguimiento asistencial, bajo control de los centros asistenciales. La redacción de este punto, que no he leído textualmente, es la misma que la ministra Salgado expuso en esta Cámara, en esta tribuna, hace dos años; por tanto, no creo que ustedes estén en contra de que su ministra se comprometiese precisamente a este seguimiento.
Ustedes han podido cambiar, pero yo creo que son el mismo partido y que la ministra continúa siendo ministra, no de lo mismo aunque continúa siendo ministra.
El punto tercero decía que se garantice que no habrá interferencias en la clasificación del fármaco en cuestión en las decisiones de la agencia española del medicamento.
Este es el problema. Si la agencia española del medicamento tiene datos suficientes para decidir que se hace con o sin receta, nosotros estamos totalmente de acuerdo.
¡Cómo no íbamos a estarlo! El día que la agencia decida que hay que quitar la receta de no sé cuántos medicamentos, lo aceptaremos todos, ¡naturalmente que sí, para eso está! Tiene su prestigio, muy bien ganado, por cierto, y lo que queremos impedir es que se la fuerce a hacer otras cosas. Esto es lo único que queremos impedir, nada más, y nada tiene que ver con la reducción de embarazos; tiene que ver con una política determinada hacia unos profesionales determinados, señoría. Eso no podemos consentirlo desde aquí; así de fácil.
Convendrán conmigo en que cualquier programa de salud pública tiene que ser evaluado. Se ha dicho por distintos grupos que ya había programas en este sentido, ¿por qué no se ha hablado de lo que pasó en Cataluña o en otras comunidades como, por ejemplo, el País Vasco, que está dando la píldora del día después en los centros asistenciales gratuitamente? ¡Gratuitamente, señorías!, porque ahora vamos a pasar de darla gratuitamente en los centros asistenciales a pagarla en la farmacia. ¡Fantástico! ¡Muy progre! No lo duden. ¿Esto es lo que se pretende? ¡Vale! ¿Van a continuar manteniéndolo gratuitamente en los centros asistenciales, pregunto? Dependerá de la comunidad, señoría; no diga que sí. Dependerá de la comunidad, porque esto depende de cada comunidad. ¿Se va a continuar igual? Además, algunas lo tendrán que pagar. ¡Muy bien!
El punto cuarto habla de la creación de programas de formación e información de padres, educadores y adolescentes con el fin de aumentar la percepción del riesgo que supone tener relaciones sexuales sin protección, evitando la banalización, muy especialmente durante la minoría de edad, no solo ante un posible embarazo —y el otro día puse énfasis en ello—, sino ante las enfermedades de transmisión sexual, que, señorías, han aumentado muchísimo, se han cuadriplicado, y de eso sí sé algo, doctor Villagrán. Vaya usted al laboratorio de su hospital y pregunte, seguro que le van a decir lo mismo que los míos al mío; pregunte en microbiología, hágalo y verá qué le dicen. No tiene nada que ver con un concepto moral, ni mucho menos, y a que en cualquier momento se incorpore una estrategia consensuada con todos.
En cuanto a las enmiendas, señoría, el Grupo Socialista
y el de Entesa han presentado una cada uno; por cierto, señor Villagrán, usted no ha defendido la suya. Yo estoy de acuerdo con parte de su enmienda, claro que estoy de acuerdo, y también estoy de acuerdo con parte de la enmienda del senador de Entesa, el senador Esquerda; por eso presentamos una enmienda transaccional que no se pudo admitir, porque las enmiendas que ustedes presentaron fueron de sustitución; por tanto, teníamos que presentar una transaccional conjunta, como se ha hecho siempre y como usted ha pedido, que me parecía muy bien, con todos los grupos. El problema es que el Grupo Parlamentario Socialista de entrada quería que se obligase a la agencia del medicamento a decidir que se eliminara la receta médica. El problema era este y, si no, después le leeré la enmienda exactamente como usted me la presentó ayer. El problema es que este enunciado era inaceptable.
¿Y bajo qué criterio? Supongo que con un criterio político.
¿Por qué quitar la receta cuando el problema es otro, señorías? Seamos serios. Estamos aquí como representantes de la voluntad popular para legislar, no para tomar decisiones científicas. Tenemos unos grandes científicos, médicos, farmacéuticos, especialistas en salud pública, dejémosles. Mientras tanto, mientras la agencia del medicamento decida que hay una receta, que se ponga en marcha.
Demos protección a nuestros jóvenes. Respeto a las decisiones científicas, naturalmente.
Por cierto, el profesor Laporte, catedrático de Farmacología y, además, conseller, que en paz descanse, para mí siempre una gran persona, sabía perfectamente que el jamón y los langostinos tienen sal y los hipertensos, a lo mejor, tampoco pueden tomarlos. Por tanto, no hagamos demagogia en este sentido.
Senador Esquerda, estoy de acuerdo en que se puede suministrar en las oficinas de farmacia porque los farmacéuticos son grandes profesionales. ¿Cómo no voy a defenderlos, señoría? Los he defendido siempre, aquí, en Europa y donde toque, pero para esto y para todo. Son grandes agentes de salud pública, siempre, no cuando convenga.
Precisamente por eso me hubiese gustado llegar a una enmienda transaccional conjunta. ¡Qué pena que no la haya habido! Aceptamos la enmienda del Grupo Parlamentario Popular con un pequeño matiz, y es decirle al Gobierno que en caso de que no hicieran caso a esta Cámara, como suelen hacer, fuese el responsable sobre el tema, siempre a través de las comunidades autónomas. (Aplausos.) El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría. No se enfade. Pasamos al turno de portavoces.
Tiene la palabra el senador Bagur.
El señor BAGUR MERCADAL: Gracias, señor presidente.
Tengo que decir, de entrada, que estoy de acuerdo en parte con la moción de Convergència i Unió, en lo que se refiere a los apartados cuatro y cinco de la misma. Creo que la colaboración entre las comunidades autónomas para la formación de jóvenes, padres y educadores es un reto que tenemos que afrontar. La fórmula para evitar embarazos y, como decía la senadora, sobre todo enfermedades de transmisión sexual es imprescindible. La formación es un capítulo al que no podemos renunciar. Lo que pasa es que no estoy de acuerdo con la segunda parte de la moción.
No comparto la propuesta de que la píldora postcoital sea dispensada con receta médica. Creo que tenemos que aprovechar una red que está en todos los pueblos, en todas las ciudades y en todos los barrios. La red de oficinas de farmacia en este caso es un lugar idóneo para dispensar y poner cerca del usuario, en este caso usuaria, esta imprescindible medida, que ojalá no se tenga que utilizar nunca.
Muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo
Parlamentario Socialista.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Tiene la palabra la senadora Caballero.
La señora CABALLERO MARTÍNEZ: Gracias, señor presidente. Intervengo brevemente para manifestar el apoyo de mi partido a esta moción porque nos parece que con esta medida el Gobierno, desde un punto de vista estrictamente sanitario, va a perjudicar a la población y, sobre todo, estropea el trabajo en educación sexual que se está realizando desde hace años en muchas comunidades autónomas.
En Navarra esta píldora se da gratuitamente en todos los servicios de urgencias y en todos los centros de atención a la mujer desde el año 2003. Se sigue un protocolo y se realiza una consulta en la que se ofrecen normas de educación sexual, se explican los métodos anticonceptivos y se habla de las enfermedades de transmisión sexual. La barra libre que propone el Gobierno para esta píldora viene a romper la labor educativa. Esto es lo que más nos preocupa, que se va a estropear el trabajo realizado por estos profesionales.
Señorías, con esta decisión el Gobierno ha provocado un conflicto. Si le parece que hay comunidades donde no se están haciendo las cosas bien, que se trabaje para lograr acuerdos, que se traslade a estas comunidades el modelo que funciona en las demás, pero no interfieran de forma unilateral en el modo de trabajar que está funcionando. El camino escogido es el peor de los caminos y es el más irresponsable.
Nada más y muchas gracias. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Tiene la palabra el senador Tuñón.
El señor TUÑÓN SAN MARTÍN: Gracias, señor presidente.
Intervendré brevemente para decir que pertenezco a una generación que tuvo que conquistar su libertad sexual en plena dictadura franquista. (Aplausos.) Me parece que es un derecho fundamental y elemental. Ahora soy padre —sí, señores de la derecha— y quiero que esta situación no se vuelva a repetir. Yo confío en el valor de la educación, en los valores que transmitimos a nuestros hijos, pero confío también en que el Estado vele por un programa de educación sexual, poniendo al alcance de los jóvenes la máxima información y los medios para que puedan ejercer su sexualidad responsable y, en su caso, evitar embarazos no deseados.
Por la premura del tiempo voy a decir que, desde luego, estoy en contra de los argumentos que dicen que esto va a relajar las costumbres, la promiscuidad sexual. Creo que también un grave tema es la objeción de conciencia y creo que la realidad en este momento es muy cruda. Los jóvenes, hoy, sobre todo, y los más marginados tienen dificultades para acceder a esta píldora y tienen que hacer auténticos peregrinajes para conseguirla.
En definitiva, sí, porque es una píldora que ha demostrado su eficacia y tolerancia, porque no es abortiva, porque usada antes de las 24 horas es muy eficaz como medicamento de emergencia, porque apenas tiene efectos secundarios y su dispensación sin receta sería posible. Sí, porque supone igualdad geográfica, económica, evitando trabas administrativas y objeción de conciencia de profesionales.
Sí, porque España se integraría en los 46 países que tienen esta píldora.
Muchas gracias. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, señoría.
Tiene la palabra el senador Pérez Bouza.
El señor PÉREZ BOUZA: Muchas gracias, señor presidente.
Le pido un minuto y medio que espero que aún reste del tiempo del Grupo Parlamentario Mixto.
En el programa electoral con que el BNG concurrió a las últimas elecciones generales, dentro del apartado de sanidad se incluía un epígrafe que decía: Suprimir las dificultades de adquisición de la píldora postcoital. Teniendo en cuenta este precedente, es obvio que el BNG está básicamente de acuerdo con que la píldora postcoital se dispense libremente sin receta en las farmacias de todo el Estado, tal como ha prometido el Gobierno; una medida que, por cierto, ya está en marcha desde hace años en múltiples países del mundo y en la práctica totalidad de los de nuestro entorno. Esto no va a significar que se vayan a promocionar ni a banalizar las prácticas sexuales de riesgo, ni que las mujeres vayan a abusar de este fármaco utilizándolo como si fuera un método anticonceptivo convencional, entre otras razones porque no es precisamente barato. Porque, no seamos inocentes, por mucha educación sexual que impartamos a nuestros jóvenes y no tan jóvenes, que sin duda es necesaria, por mucho que se facilite el acceso a los métodos anticonceptivos convencionales, que es preciso mejorar, siempre hubo y seguirá habiendo relaciones sexuales de riesgo. ¿Saben ustedes por qué? Porque los seres humanos somos racionales, pero también pasionales y en algunas o demasiadas veces cuando hablamos de relaciones sexuales la pasión vence a la razón. (Aplausos.—Rumores.)
Señorías, yo no sé si eso es bueno o es malo, pero es evidente que es así y cuando esto ocurre es necesario disponer de manera rápida de una solución inocua y eficaz como es la píldora postcoital para evitar embarazos indeseados. Señor presidente, señorías, porque soy un firme defensor de los derechos individuales de las personas, sobre todo cuando se trata de decidir sobre su cuerpo o sobre su vida, porque creo en la responsabilidad y en la inteligencia de las mujeres, de todas, incluso de las de 16 años y porque considero que la píldora postcoital es un medicamento inocuo y eficaz, por todo esto votaré en contra de la moción de CiU si no acepta la enmienda del Grupo Parlamentario Socialista.
Nada más y muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Por el Grupo de Senadores Nacionalistas, tiene la palabra el senador Corcuera.
El señor CORCUERA MUGUERZA: Gracias, señor presidente.
Voy a intervenir desde el escaño porque voy a ser breve.
Yo firmemente creo, como el señor Bouza, en la responsabilidad de las mujeres y este es un tema de mujeres. No lo olvidemos. El hombre aquí lo único que tiene que hacer es callar y tal. (Rumores.) El hombre lo único que tiene que hacer... Las mujeres son las responsables. Creo firmemente en la responsabilidad de las mujeres y la educación sexual tiene que estar en la escuela, en los colegios, y tiene que ser firme y mucho mejor que la que hay ahora. De todas maneras, sigo diciendo que yo creo que hay que dejar a las mujeres que decidan por ellas mismas y creo firmemente en que hay que facilitarles el acceso de la píldora postcoital.
Por lo tanto, vamos a votar en contra de la moción de
CiU. Gracias. (Aplausos.—Rumores.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Silencio, por favor.
La senadora Aleixandre tiene la palabra.
La señora ALEIXANDRE I CERAROLS: Gracias.
Llevo mucho años en el mundo sanitario, pero es la primera vez que oigo que en una relación sexual la única responsable es la mujer. (Aplausos.) ¡Fantástico! Señoras feministas, por favor, cuando dos se acuestan son dos. ¿Y dónde está la responsabilidad del varón? ¡Por favor! La verdad es que entiendo que a una edad determinada haya hombres que todavía piensen así, ¿pero las mujeres? ¡Por favor! Entiendo que, después, hagan los que les dé la gana; pero, ¡por favor!, vamos a dar la responsabilidad a los hombres, a los chicos, a los jóvenes, ya que estas relaciones son de dos, el responsable también es él. ¡Por favor!
Yo tengo hijos, les he educado así: él es tan responsable como ella cuando están juntos. Creo que así he logrado que sean hombres adultos y responsables de sus actos.
¡Los dos! Vale, después, claro, el muerto es para ella, como siempre, como en la Edad Media. (Aplausos.) Había que pegar a la mujer porque se había acostado con un hombre. ¡Por favor, no estamos en la Edad Media!
Estoy de acuerdo en facilitar lo que ustedes quieran, pero estamos hablando exclusivamente de sanidad. Si la agencia española del medicamento decide que sin receta, pues sin receta. Y los farmacéuticos, ¡claro que son responsables en la sanidad pública! ¡Por favor! ¿Sabe usted cuántos farmacéuticos se la juegan cada día tomando decisiones sobre no tome esto o no haga lo otro? ¡Claro que lo hacen!, porque son grandes profesionales. Gracias a ellos, muchas veces nuestro sistema sanitario es lo que es, porque alivian muchas veces los graves problemas que tiene la atención primaria, señorías. Estamos para eso, pero no creo que sea ese el debate. Es decir que, en estos momentos, ¿qué dice la agencia española del medicamento?, ¿Qué con receta? Pues manténganlo así. Cuando la agencia española del medicamento decida otra cosa, pues de otra manera.
Mientras tanto, ¿cuál es el problema? Los abortos.
¿Cuál es el problema? Los embarazos. Vamos a solucionarlo.
¿Cómo? Como han dicho todos ustedes: educación, formación e información. Porque, sin formación, la información no sirve de nada, es desinformación. Porque, sin formación, muchos van diciendo ciertas cosas por el
mundo; hoy decía la COPE que esto es la píldora abortiva.
¡Oiga, por favor, seamos serios, no es verdad! ¡Claro que no es verdad! Como no son verdad ninguna de las mitologías que se hacen sobre ella. Pero seamos serios también: dejemos a los científicos que hagan lo que tienen que hacer; a los médicos, que protejan a nuestros jóvenes, hombres y mujeres. Demos responsabilidad a todos, hombres y mujeres. Eso es todo lo que pretendía.
Nuestro problema era: por qué políticamente nos estamos poniendo en un terreno que debería ser puramente profesional. Vamos a solucionar un problema que no solucionamos: educación y formación; y, después de la formación, información. Estamos banalizando muchas cosas. ¿Por qué, entonces, hay enfermedades de transmisión sexual multiplicadas por cuatro? ¿por qué? Porque nadie, ni ellos ni ellas, saben a qué juegan. (Risas.) Y no solamente los de dieciséis años, señoría; los de treinta y los de cuarenta, tampoco; tampoco, señorías, tampoco. Pero, claro, cuanto mayores son, más se enteran. Porque algún día acaban yendo al urólogo, y se enteran de que tienen un problema, ¡ah!; o la mujer al ginecólogo. Pero lo que no puede ser es que esto pase con niñas de trece, catorce y quince años. Este es el problema.
Nosotros lo único que pretendemos es esto; déjenlo en estas condiciones: control médico hasta que, científicamente, se decida lo contrario. Y, mientras tanto, hagamos lo que debemos hacer: educación, señor Esquerda, estoy totalmente de acuerdo. Educación en el colegio, educación por parte de los padres; es lo que tenemos que hacer. Es nuestra responsabilidad. Yo, lo que pretendía, era esto, exclusivamente. Lo que pasa es que decir, de entrada, pero manténganlo… No, no; no vamos a decir: Manténganlo.
Dejémoslo donde está. Nuestra moción decía solamente eso. El error fue que una ministra o unas ministras en período electoral deciden que ahora vamos a hacer la gracia. Pues no, señores, seamos serios, decidan lo que decidan, cuando lo decidan, con la agencia española del medicamento, con los médicos, con los farmacéuticos. Evidentemente, el farmacéutico tiene una gran labor de salud pública en este país, muy bien aprovechada, naturalmente. Pero para todo, ¡eh! No digan luego: es que esto no se puede vender, porque es más caro; no, es que esto no pueden cambiarlo por no sé qué motivo; no puede cambiar un antibiótico. Han hablado ustedes de algunos países. Yo puedo decirles que algún antibiótico en alguno de estos países es tan difícil de encontrar como alguna de estas píldoras. Y, a veces, desde el punto de vista científico, es absurdo.
Entonces, no; vamos a dejarlo donde estaba, que la agencia española del medicamento tome las decisiones que tenga que tomar, y nosotros tomemos también las que tengamos que tomar: educación en las escuelas, en los colegios, por parte de los padres. Y vamos a poner aquí encima de la mesa el problema: el de los embarazos no deseados en jóvenes, muy jóvenes, que cada día hay más.
Las estadísticas dicen: vamos a triplicar la venta de píldoras. Cierto, dentro de poco, la industria farmacéutica estará fabricando el triple para España. Va a pasar esto. Pero no va a bajar lo otro. Espero que la Generalitat de Catalunya nos traiga dentro de poco un estudio. Ahora sí que se está haciendo un estudio. Ahora, sí; después de la polvareda que se está levantando, se está buscando cuál es el resultado que produce dar la píldora en los ambulatorios y en los centros de emergencia. Y, después, discutiremos, ¿de acuerdo?
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Por el Grupo Parlamentario Entesa Catalana de Progrés,
tiene la palabra el senador Esquerda.
El señor ESQUERDA SEGUÉS: Gràcies, senyor
president.
Señora Aleixandre, nos habla usted de formación e información. ¡Menos mal que no nos ha hablado de la contención sexual, sería lo máximo! (Aplausos.)
Los resultados que tenemos en Cataluña indican que se han distribuido desde octubre de 2004 hasta octubre de
2008, 4 años, 578 528 píldoras. Esto quiere decir que otras tantas mujeres han ido a ese servicio, han dicho que han hecho lo que sea y han pasado por ese trance, por ese momento, pero estoy seguro de que hay otras muchas que no han ido allí. (Rumores.)
El señor PRESIDENTE: Silencio, señorías.
El señor ESQUERDA SEGUÉS: No es lo mismo hacer esto en una farmacia que en un centro de sanidad, es distinto. Esto quiere decir que casi 145 000 han tomado la píldora cada año. Tengo aquí una estadística, en donde se nos explica, por tramos de edad y hasta por comarcas, las píldoras que se han ido dispensando. Por comarcas la variabilidad es muy poca, pero sí es distinta de unas comarcas a otras. Sin embargo, por tramos de edad tenemos que menores de 16 años solamente se da el 4,5% de estas píldoras, pero el 4,5% de 144 000 al año son unas 7000 píldoras que se dan a menores de dieciséis años. Es decir, tenemos esta clase de problema en nuestra casa, esto es lo que hay. Y los tramos de mayor consumo son de dieciséis a diecinueve años, con un 26%, y el otro 26% es de veinte a veinticuatro y luego va bajando a medida que va superándose la edad. Esto nos tiene que hacer pensar.
Pero usted dice que los efectos secundarios de la píldora son muy malos: producen vómitos, producen una serie de contraindicaciones, etcétera, y, sobre todo —son sus palabras—, cuando se repite, es el colmo de los males.
Según el registro de anticoncepción de emergencia del programa de salud maternoinfantil de la Direcció General de Salut Pública de Catalunya, un 22,2% de las mujeres que han tomado la píldora postcoital son repetidoras de más de una vez. Solamente el 22,2%. Es decir, hay muy pocas mujeres que toman la píldora más de una vez y a partir de dos veces solamente el 5%. Aquí se habla de responsabilidad.
Las mujeres tienen esta responsabilidad y son ellas las que se autocontrolan, porque ellas son dueñas de su cuerpo, (Aplausos.), ellas son las que deciden sobre su cuerpo y ellas son plenamente conscientes de lo que les conviene y de lo que desean para su propio cuerpo. En eso entra la píldora, en eso entra esta especie de automedicación, de autoprevención.
Señorías, hay una serie de países en donde está permitido.
Aquí han dado la lista. Pero tengamos en cuenta que son todos los de nuestro entorno. Dejemos ya, por fin, señorías, de ser una isla —este país— de falsa moralidad,
porque estamos en una falsa moralidad. (Aplausos.) Y
usted, señoría, es la primera que ha venido aquí dando
unas consignas sobre esta falsa moralidad.
Señorías, se me está terminando el tiempo. Me gustaría poderles decir muchas más cosas, pero lo que les pido es el voto en contra de esta moción y se lo pido por el bien
de la sexualidad y, sobre todo, por el bien de las mujeres.
Muchas gracias. (Aplausos.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Por el Grupo Socialista, tiene la palabra el senador
Villagrán. El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Gracias, señor presidente.
Señorías, vamos a dejar claros algunos temas fundamentales. El hombre y la mujer son responsables en el sexo, es verdad, pero la mujer decide. Esto debe quedar claro.
Según los datos del ministerio, en el 2007 hubo más de 10 600 embarazos de chicas menores de 18 años y un total de 112 000 interrupciones voluntarias del embarazo.
Igualmente, hubo 4400 partos de madres menores de
18 años. Asimismo, el ministerio tiene datos de que en nuestro país más de 500 chicas menores de quince años interrumpieron voluntariamente su embarazo en el año 2007. Señorías, esta última cifra no es clara porque no se habla de los abortos clandestinos que estas niñas, estas jóvenes de dieciséis años... (Varias señoras y señores
senadores del Grupo Parlamentario Popular en el Senado: ¡Niñas, niñas!) Sí, niñas que tienen abortos clandestinos porque no tienen un método anticonceptivo normal. (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, silencio, por favor.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Estos datos son preocupantes y le han llevado al ministerio a adoptar unas medidas como la campaña de formación en unión con las comunidades autónomas, y estamos totalmente de acuerdo, senadora Aleixandre. Con lo que no estamos de acuerdo es con quitarle a las mujeres la libertad de usar la píldoraposcoital. A eso no estamos dispuestos. Es un tema de valores, de derechos, y usted los pone en duda. Exactamente es así, simplemente así. Es un tema de derechos.
Todas las mujeres españolas no tienen ese derecho. Hay comunidades autónomas en las que por algunas razones en las que no quiero entrar, aunque las conocemos todos, no se da esa píldora en los centros de salud. Según la ley, lo que se quiere hacer en tres meses, senadora Aleixandre, es que la píldora se dispense en los centros de salud y en las farmacias, que, como dice el senador Esquerda, son unos centros sanitarios de primer orden y que yo creo que están infrautilizados en nuestro Sistema Nacional de Salud.
Esta medida de la dispensación libre informada en centros de salud y farmacias que propone el ministerio debería acabar, señorías, con la desigualdad que tienen las mujeres en nuestro país dependiendo de la comunidad autónoma en que vivan por razones bien administrativas o bien por una rara objeción de conciencia, y no solo con los métodos abortivos, sino también con los anticonceptivos, como estamos hablando actualmente.
Señorías, me ha sorprendido mucho que quienes hablamosde los derechos de las mujeres en esta Cámara, la izquierda, seamos hombres, y las que han estado en contra de esos derechos son mujeres. Puede ser simplemente una casualidad, pero es una realidad, señorías. Hablamos también del DIU, que se nos olvida. El DIU también es un método anticonceptivo, como el condón o la píldora poscoital. Tienen el mismo razonamiento biológico, aunque podemos discutirlo, pero no estamos aquí para discutir de biología como usted comprenderá.
Nosotros vamos a votar en contra de esta moción, porque los que van a votar a favor entran en un campo que raya, según nuestro criterio y con todos los respetos, en la hipocresía y en la doble moral. (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, silencio, por favor.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Señorías, no se puede denunciar y criticar desde algunas bancadas de este
Senado que España cuenta con los mayores índices de interrupción de embarazo entre jóvenes y adolescentes y, por otro lado, oponerse a que en la asignatura de Educación para la Ciudadanía se hable de sexo. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.—Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
Señorías, no se puede denunciar esas cifras y, además, estar en contra o ridiculizar la campaña del preservativo.
No es razonable criticar esos datos y estar en contra de que la píldora postcoital se venda libremente en farmacias sin receta médica. (Rumores.—Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, silencio, por favor.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Esta hipocresía y esta doble moral no quiere entender que esta ley no obliga absolutamente a nadie. Sabemos de dónde viene este concepto; yo sé de dónde viene; tengo la edad suficiente para saber de dónde viene esta idea…
El señor PRESIDENTE: Señoría, le ruego concluya.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: ... esta idea de creer que las leyes son de obligado cumplimiento. Pues no. Hay leyes que aumentan derechos, como esta, sin atacar a nadie y sin obligar a nadie.
El señor PRESIDENTE: Señoría, le ruego termine. Esta es una moción consecuencia de interpelación y se han consumido todos los turnos de intervención. Le ruego concluya.
El señor VILLAGRÁN BUSTILLOS: Termino, señor presidente. Esta ley no hace ni más ni menos que aumentar los derechos de los ciudadanos, en este caso de las ciudadanas, haciéndoles más libres, más responsables y más iguales. Muchas gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
Por el Grupo Parlamentario Popular, tiene la palabra la senadora Pan. La señora PAN VÁZQUEZ: Muchas gracias, señor presidente. Estamos debatiendo una moción del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió en la que se apoya la garantía de la prescripción médica, el seguimiento asistencial, la prevención, la educación, la existencia de protocolos clínicos, programas de información
y formación para padres, educadores y adolescentes
—y para algún político también porque, como hemos visto aquí esta mañana, falta le hace— y que haya una corresponsabilidad en las relaciones sexuales.
Y lamento haber oído en esta Cámara, hoy por la mañana y como despedida, frases del más puro tinte machista, frases inapropiadas para la época en que vivimos. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
Debe ser, señorías, que andan todavía perdidos por esos espacios siderales en los que estuvieron inmersos en esta última campaña y confunden todo. Confunden un preservativo con una píldora anticonceptiva de segundo escalón, que no es de primera opción, señorías. Confunden ustedes la Educación para la Ciudadanía con los programas de formación y prevención de educadores, padres y adolescentes. Todo lo confunden. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.) Y tratan de confundir ustedes a la sociedad haciéndoles llegar el falso mensaje de que ustedes van a conceder algún derecho nuevo a las mujeres. Nada nuevo, lo dije en mi primera intervención. Aquí no hay ningún derecho nuevo, señorías. Hay una modificación política en una cuestión que debería ser estrictamente técnica.
Y hay algo más: Lo que sería de primera indicación a los jóvenes, el preservativo, pasa de 1 a 20 euros, con este método que ustedes están propugnando con tanta alegría. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario
Popular en el Senado.)
Esta es la política que ustedes están planificando, señorías. No es un debate ético. Bajen ustedes del espacio sideral. Es un debate técnico. Es un debate de la evidencia científica. Es un debate de resultados. Es un debate del derecho superior de protección al menor. Ese es el debate, señorías. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
Y ya hemos visto en esta Cámara los primeros efectos secundarios de la decisión de las dos ministras socialistas:
la primera tiene que ver con esa jaleada falta de corresponsabilidad en las relaciones sexuales de los varones; jaleada lamentablemente por las mujeres de la bancada socialista. ¡Una lástima, señorías! (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.—Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
Y lo hemos visto aquí también: la banalización de las relaciones sexuales. ¡Cuánta información y formación hace falta! ¿Es que no saben ustedes que hoy en día hay sida; que las enfermedades sexuales están aumentando; que se ha incrementado el número de abortos en este país, de abortos, señorías, no de interrupciones voluntarias del embarazo? (Rumores.)
El señor PRESIDENTE: Señorías, silencio, por favor.
La señora PAN VÁZQUEZ: Se han incrementado también los embarazos no deseados, tras cinco años de
Gobierno del Partido Socialista, señorías. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.— Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.) Ese es el resultado de sus políticas, señorías.
Después de cinco años, ¿qué nos vienen a contar ahora?
Ahora van a tener una oportunidad, va a entrar en esta
Cámara una ley de salud pública, ¡a ver si es verdad que aquí se toman en serio el problema de la salud reproductiva de los españoles; de todos los españoles, hombres y mujeres, señorías. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
Señorías, pretenden ustedes salir de la situación en la que les han metido las dos ministras —ya hemos vivido otras— arremetiendo contra todos aquellos que no opinen como ustedes; arremetiendo contra los valores, arremetiendo contra la responsabilidad. (Protestas en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
¡Fíjense, les produce verdadero prurito! ¡Responsabilidad, señorías, que es la que debería tener un Gobierno cuando su política no funciona! (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.) ¿No se dan cuenta de que con esto no están dando garantías a sus hijas ni a las mujeres socialistas? Están dejando ustedes en una situación de desigualdad a todas las mujeres, a las socialistas y a las jóvenes también, señorías. (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)
El señor PRESIDENTE: Silencio, señorías.
La señora PAN VÁZQUEZ: Señorías, vamos a apoyar la moción del Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió. Quiero agradecer especialmente a la senadora Aleixandre que haya incorporado nuestra enmienda, porque consideramos que la enriquece. Vamos
a apoyarla porque creemos que pone de nuevo sentido común, que pone de nuevo el punto donde debe estar, y dejemos que sean los técnicos los que hagan este debate, aunque, de momento, aún no hemos oído a ninguno.
(Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)
Muchas gracias.
El señor PRESIDENTE: Gracias, señoría.
A continuación, vamos a proceder a la votación de la moción consecuencia de interpelación que acabamos de debatir, presentada por el Grupo Parlamentario Catalán en el Senado de Convergència i Unió, con la incorporación de la enmienda del Grupo Parlamentario Popular. Se inicia la votación. (Pausa.)
Efectuada la votación, dio el siguiente resultado: votos emitidos, 253; a favor, 125; en contra, 128.
El señor PRESIDENTE: Queda rechazada.

4 comentaris:

PereJoan ha dit...

HE LEIDO TOT EL TEU IMFORME I CREO QUE ALGUNS PERSONAGES DE LA SANITAT S'SAN CONTAGIAT DE PANDÈMIA MENTAL.
GRACIAS ROSA NURIA TU VALES MUCHO.
UNA ABRAÇADA.
PereJoan

garmir ha dit...

Hola:
Gràcies per la feina que fas.
Edmón.

Manel Balasch Esteve ha dit...

Rosa
Una questió
L´obertura d´una parafarmacia (tipus Natur house) es permesa sense titul.lació oficial. Esta regulat el sector de les parafarmacies ???
gracies anticipadas
Manel

Glo ha dit...

Gracias por la aportación para que no se de como caramelos la píldora del día después con todas las consecuencias que tiene. Muy bien por defender que es cosa de dos, para lo malo siempre la mujer sola.
Menos demagogia y mas sentido común...
Con la manía de ser modernos son más antiguos que la charito...